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EL CONFLICTO DE ORIENTE PRÓXIMO

España sólo acogerá a alguno de los palestinos sitiados en Belén si hay acuerdo de la UE

Piqué logra que Chipre acoja de modo provisional a los 13 palestinos de Belén

El ministro de Exteriores Josep Piqué, en su calidad de presidente de turno del Consejo de la Unión Europea, cerró a las 18.30 horas de ayer, por teléfono, un acuerdo con su homólogo de Chipre, Ioanis Casulides, para que esa pequeña isla mediterránea acoja provisionalmente a los 13 palestinos encerrados en la basílica de la Natividad de Belén cuya expulsión exige Israel para desbloquear la crisis. La solución provisional se alcanzó en vista de las dificultades surgidas para encontrar un acomodo definitivo a los expulsados. Piqué pensaba anoche plantear el lunes el problema al Consejo de la UE.

Durante buena parte de la jornada, España no redujo su oposición a hacerse cargo de al menos parte de los expulsados, a pesar de las presiones que tanto el Vaticano como Estados Unidos ejercieron en ese sentido. Y de la insistencia con que el enviado especial de la UE para Oriente Próximo, el diplomático español Miguel Ángel Moratinos, planteó, en sucesivas comunicaciones telefónicas con Madrid, la necesidad de encontrar una salida urgente para que otros 110 palestinos no señalados por Israel pudieran abandonar la basílica en virtud de los acuerdos ya alcanzados. La prologación de la situación actual agrava el riesgo de que se produzcan más atentados capaces de provocar un nuevo torbellino en la incontenible crisis israelo-palestina. Italia mantuvo, por su parte, la misma actitud que la víspera, de rechazo a asumir el problema por sí sola y sin que mediara un compromiso colectivo europeo.

El propio Piqué insistió ayer por la mañana en la conveniencia de algún tipo de solución comunitaria, cuando advirtió: "No se plantea que por ser España la presidencia de turno de la UE sea nuestro país el que acoja a los 13 palestinos deportados. En nuestras responsabilidades como presidencia, nos estamos concentrando en encontrar una solución que sea apoyada por los Quince. Ésa es ahora nuestra principal responsabilidad".

Dicho esto, el ministro español dejó también abierta la posibilidad de España como país de acogida, con el argumento de que no quería "cerrar ninguna puerta", aunque reiteró los motivos con los que el pasado miércoles justificó las resistencias del Gobierno español a hacerse cargo de los expulsados: "El problema es cómo compaginar que estas personas estén bajo control y custodia de un tercer país y, al mismo tiempo, la capacidad jurídica de ese país tercero para poder ejecutar la custodia, porque son personas que no tienen causas judiciales pendientes en ningún país europeo ni están en la lista de personas vinculadas a organizaciones terroristas".

El caso es que las distintas gestiones teléfónicas realizadas por Piqué a lo largo de lo jornada no dieron el resultado apetecido. El Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, explicó en Madrid por la mañana que el objetivo de tales gestiones era repartir a los 13 palestinos entre "varios países" europeos, "no necesariamente de la UE". Esta última indicación sugiere que la hipótesis de Chipre, país muy próximo geográfica e históricamente al conflicto de Oriente Próximo y candidato bien colocado a ingresar dentro de dos años en la UE, pese al conflicto entre las comunidades griega y turca, estaba ya de alguna manera sobre la mesa. El embajador Moratinos tiene su residencia oficial en Nicosia.

Al comenzar la tarde, Piqué tenía como únicas nuevas noticias la buena disposición de Grecia, mentora de las negociaciones de Chipre con la UE, y de Canadá, cuyo primer ministro, Jean Chrétien, de visita en Madrid, se había ofrecido en aras de la experiencia de su país en la solución de crisis regionales, según fuentes diplomáticas españolas. Sin embargo, el ministerio canadiense de Asuntos Exteriores desmentía anoche las informaciones según las cuales Canadá había aceptado acoger a los palestinos, informa France Presse.

Quedaban así la aceptación condicional de Italia y la actitud flexibilizada de España, siempre que los Quince se comprometieran en el tema. La solución provisional de Chipre fue anunciada pasadas las ocho de la noche por fuentes anónimas en Roma. Hacia la misma hora, Solana informaba durante una conferencia en Madrid de que se había alcanzado un acuerdo provisional para desbloquear la situación de Belén. El Gobierno español no confirmó el acuerdo con Chipre hasta pasadas las 21.00 horas.

Fuentes diplomáticas españolas constaban anoche que, una vez hecho público el acuerdo, los países europeos modificaron sus posiciones y se precipitaron a ofrecerse, casi sin excepción, para acoger a los 13 palestinos.

La salida de los 13 palestinos expulsados, prevista inicialmente para las diez de la noche de ayer, hora española, a bordo de un avión británico basado en Chipre y que esperaba en Tel Aviv, se retrasaba anoche por problemas con la entrega de sus armas.

Noticias de agencias atribuidas en principio a fuentes italianas y a Solana, y desmentidas por éste último, indicaban que los países dispuestos a acoger a los palestinos eran España, Italia, Austria, Grecia, Luxemburgo y Canadá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de mayo de 2002