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Una clínica barcelonesa anuncia los primeros embarazos con óvulos congelados en España

La Comisión de Reproducción Asistida aconsejó aprobar la técnica, pero no se ha hecho

Embriólogos del Instituto de Reproducción Cefer de Barcelona han conseguido los primeros embarazos logrados en España a partir de óvulos congelados. La ley española de Reproducción Asistida de 1988 prohibe esta técnica hasta que no se demuestre su viabilidad. Simón Marina, director de Cefer, dice que la viabilidad de los óvulos congelados ya se ha demostrado y que la Comisión Nacional de Reproducción Asistida 'ha aconsejado la despenalización de la técnica'. Otros especialistas consideran sin embargo que no ha sido autorizada. La polémica está servida.

Desde diciembre del año pasado, cuatro mujeres han quedado embarazadas tras haberles sido transferidos al útero embriones conseguidos en laboratorio mediante la unión de espermatozoides de sus respectivas parejas y ovocitos de donantes anónimas que habían sido congelados. Uno de los embarazos es gemelar y la amniocentesis practicada a la primera de las mujeres que quedó embarazada no ha detectado anomalías en el feto. Para lograr los cuatro embarazos se tuvieron que realizar siete transferencias de embriones, según explicó ayer Simón Marina.

La ley española de Reproducción Asistida, vigente desde 1988, autoriza el uso de espermatozoides y de embriones congelados para la reproducción asistida pero prohíbe la utilización de óvulos congelados hasta que no se demuestre su eficacia.

Simon Marina sostiene que la legislación española tiene 'un vacío legal al condicionar el uso de óvulos congelados para la reproducción asistida a la demostración de su viabilidad'. Pero considera que esta 'traba' legal está superada 'tras la avalancha de embarazos conseguidos con óvulos congelados en otros países, como Italia y el Reino Unido, que demuestran la viabilidad de la técnica'.

Marina se ampara además en que la Comisión Nacional de Reproducción Aisistida, organismo asesor del Ministerio de Sanidad, y la comisión Asesora de Técnicas de Reproducción Asistida de la Generalitat 'se han pronunciado a favor' de poder utilizar óvulos congelados.

Pero no todos los especialistas opinan lo mismo. Joan Vanrell, director del Servicio de Ginecología del Hospital Clínic de Barcelona y miembro de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, recordó ayer que los dictámenes de este organismo asesor no son vinculantes y añadió que el Gobierno 'todavía no se ha pronunciado' sobre el informe en el que 'aconsejábamos la despenalización de esta práctica'. Vanrell eludió opinar si con los embarazos logrados en el centro CEFER se ha vulnerado o no la ley, pero apuntó que la polémica está abierta.

Pere Nolasc Barri, jefe del Servicio de Medicina de la Reproducción de United Surgycal Partners-Instituto Universitario Dexeus de Barcelona, considera que, hoy por hoy, la ley española no permite utilizar ovocitos conegelados y por tanto, su equipo no lo hace. Barri se mostró partidario del uso de la técnica aunque siempre 'con la autorización legal y con carácter experimental, ya que sus tasas de éxito son todavía muy bajas'.

Marina destaca que la aplicación de la técnica 'abre nuevos horizontes' a las parejas con problemas de fertilidad. La congelación de óvulos, explica, permite solucionar en parte el problema originado por la acumulación de embriones sobrantes congelados en los centros de reproducción asistida. 'Los óvulos que se obtienen en una fecundación asistida se fecundan para tener embriones congelados de reserva. Ahora, se podrán congelar directamente unos cuantos óvulos y fecundar luego sólo los necesarios para cada intento de fecundación. Además, la destrucción de los ovocitos congelados sobrantes no presenta los problemas ético-legales que se dan con los embriones congelados', añade.

El uso de óvulos congelados puede beneficiar a mujeres que deben someterse a tratamientos de radioterapia o quimioterapia. Antes de iniciar el tratamiento, estas mujeres podrían congelar sus óvulos para poderlos utilizar más adelante en caso de que su fertilidad se viera afectada. La técnica abre también las puertas a la concepción tras la menopausia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 7 de mayo de 2002