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LA CAÍDA DE CHÁVEZ

El Grupo de Río condena la interrupción del orden constitucional

El principal foro de países latinoamericanos solicita la intervención de la OEA

San José / Buenos Aires

Los jefes de Estado del Grupo de Río, principal foro de diálogo político de Latinoamérica y el Caribe, pidieron ayer, durante su cita anual, una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que analice la crisis venezolana y condenaron 'la interrupción del orden constitucional'. México se abstuvo de reconocer al nuevo Gobierno venezolano, y Argentina calificó de 'golpe de Estado' la destitución del presidente Hugo Chávez.

El presidente argentino, Duhalde, califica de 'golpe de Estado' la destitución de Chávez

La caída del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dominó la cita anual de los jefes de Estado del Grupo de Río, celebrada en San José de Costa Rica. En una declaración sobre Venezuela, el Grupo de Río condenó 'la interrupción del orden constitucional' e instó a que la crisis se resuelva en el marco de la Carta Democrática Interamericana. 'La democracia representativa es indispensable para la paz y el desarrollo de la región', puntualizó la declaración.

A pesar de haber pedido la intervención de la OEA, el Grupo de Río se abstuvo de calificar como golpe de Estado la destitución de Chávez. 'Sería inoportuno e inapropiado decir si fue golpe de Estado', porque 'la información es muy fragmentada todavía', afirmó el presidente de Perú, Alejandro Toledo, miembro de la troika del Grupo de Río junto con sus homólogos de Chile, Ricardo Lagos, y Costa Rica, Miguel Ángel Rodríguez.

El presidente de México, Vicente Fox, anunció que su país 'se abstendrá de reconocer o no' al nuevo Gobierno de Venezuela, presidido por el empresario Pedro Carmona, pero no suspenderá sus relaciones diplomáticas. Fox defendió que la caída del Gobierno de Chávez fue producto de 'una intensa y amplia reacción social' provocada por el 'manejo errático' de la economía venezolana por parte de varios Gobiernos.

El presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, sorprendió con unas duras declaraciones en las que calificó de 'golpe de Estado' lo sucedido en Venezuela y se manifestó a favor de que la OEA aplique sanciones al nuevo Gobierno. 'Realmente disolver el Congreso al mejor estilo de [el peruano Alberto] Fujimori en otras épocas y llamar a elecciones, no como dice la Constitución venezolana, que habla de 30 días, sino al año, evidentemente la intención no luce muy democrática; por el contrario, es típica de una dictadura', indicó Duhalde en su programa radiofónico de los sábados, emitido en esta ocasión desde Costa Rica. 'No es una buena noticia para América que nuevamente los golpes militares comiencen a desplazar a los gobiernos elegidos por la gente', añadió el presidente argentino.

El presidente de El Salvador, Francisco Flores, dijo, sin embargo, que su país da 'un voto de confianza' al nuevo Gobierno venezolano.El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, lamentó por su parte la muerte de personas y la ruptura del orden constitucional en Venezuela, al tiempo que deseó también una pronta restauración de la democracia.Maduro coincidió con su homólogo salvadoreño en que desde hace algún tiempo se venía dando en Venezuela 'un debilitamiento de la democracia' que al final provocó la salida del poder de Chávez.

Costa Rica, país anfitrión, propuso como asuntos centrales de la cumbre la lucha contra la pobreza en América Latina y el fortalecimiento de la familia, a los que se dedica gran parte de la Declaración de San José, firmada al término del encuentro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de abril de 2002