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ISRAEL OCUPA LOS TERRITORIOS PALESTINOS

Los palestinos y los franciscanos acusan a Israel de atacar la basílica de Belén

'Aquí hay muchos niños y tenemos frío y hambre', dice uno de los refugiados en el templo

El Ejército israelí estrechó ayer el cerco a la basílica de la Natividad en Belén al bombardear la puerta trasera de acceso al templo, según aseguraron los religiosos franciscanos y diversas fuentes palestinas. Israel negó el ataque. "Hemos rodeado el edificio, pero no pensamos dañarlo", declaró ayer un portavoz israelí. Los más de 200 civiles y religiosos que permanecen refugiados desde el pasado miércoles en el lugar santo se encuentran sin comida y sin luz. "Tenemos hambre, no tenemos mantas y estamos muertos de miedo", relató ayer a este diario un farmacéutico palestino desde la basílica.

"Han hecho un boquete en la puerta trasera del convento. Es una puerta de 10 centímetros de grosor que sólo se puede agujerear con explosivos", aseguró ayer Artemio Vitares, superior del convento franciscano de San Salvador en Jerusalén, en contacto permanente con sus hermanos de la basílica de la Natividad. Este franciscano afirmó además que los milicianos y civiles palestinos refugiados en la iglesia -que hasta ayer se encontraban en el claustro, separados de los religiosos- han desfondado las puertas de acceso al convento y se han mezclado con los frailes. "Han entrado en la cocina y se lo han comido todo", subrayó el religioso. La orden de los franciscanos trató ayer, sin éxito, de entrevistarse con el primer ministro, Ariel Sahron, para pedirle la retirada del Ejército israelí del lugar santo.

El alcalde de Belén, Hanna Nasser, declaró ayer a una cadena de televisión jordana, que los soldados israelíes habían disparado a una de las puertas del templo. "Están en el patio, pero no han accedido al interior de la iglesia", aseguró. El parlamentario palestino Saleh Tamari, uno de los hombres más influyentes en Belén, facilitó ayer una versión idéntica de los hechos y aseguró que la puerta trasera de la iglesia había sufrido grandes daños. "Hay varios heridos dentro de la basílica, uno de ellos de gravedad, pero los soldados israelíes no dejan acceder a los médicos ", añadió. Tamari, que hablaba desde Belén, es el interlocutor de la Autoridad Palestina con el interior de la Basílica.

Un farmacéutico que trabaja en un hospital de Belén y que junto a decenas de civiles decidió buscar refugio en el templo, señaló ayer que dentro de la iglesia no hay ningún doctor, y que además carecen de medicamentos. "Por favor, ayúdennos", imploraba ayer desde el interior del lugar santo. "Aquí dentro hay muchos niños y no tenemos ni una manta para cubrirnos por la noche. Hace mucho frío y tenemos hambre", declaró. "Esta mañana hemos oído una fuerte explosión en la parte de atrás del convento. Estamos muertos de miedo. Pueden entrar en cualquier momento", añadió.

José María Aguirre, natural de Tolosa (Guipúzcoa), confirmó ayer desde el interior de la basílica, que era el único español que se encuentra refugiado en el templo, junto a sus hermanos franciscanos de Belén. Aguirre afirmó encontrarse "más o menos bien, teniendo en cuenta la situación".

Cuando el Ejército israelí irrumpió en la basílica, se celebraba en la misma un seminario de filosofía, al que asistían más de una decena de jóvenes religiosos. Además de los cerca de 30 franciscanos, están refugiados milicianos y decenas de civiles palestinos que trataban de huir de la ofensiva israelí en las calles de Belén. En el interior del templo hay también cuatro monjas y varios niños.

En la medianoche de ayer (once de la noche, hora peninsular española) se oyeron cuatro fuertes explosiones alrededor de la basílica, según France Presse, sin que de madrugada se conocieran más datos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de abril de 2002