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'Si no es bueno, que me lo digan'

Algunos de los 118 preparados ilegales cuya retirada había ordenado el miércoles el Ministerio de Sanidad aún se encontraban ayer en los mostradores de herboristerías del centro de Valencia, a escasos kilómetros de la principal fábrica implicada, la de Nutrispain en Lliria. Entre ellos, el sulfato de glucosamina (un antiinflamatorio) o el Arti-Med (un producto destinado a enfermos reumáticos).

Pese a la orden de Sanidad, ninguno de los comercios a los que acudió este diario había recibido a media mañana notificación de las autoridades con instrucciones relativas a la inmovilización de los productos incluidos en la lista facilitada. Fuentes de la Generalitat valenciana señalaron que ayer mismo comenzó el proceso de inspección de las herboristerías, grandes almacenes y establecimientos de dietética para inmovilizar estos medicamentos. También las autoridades de Madrid, Navarra y Cataluña han anunciado el inicio de las inspecciones. La Junta de Andalucía investiga dos fábricas incluidas en la lista de Sanidad.

En Madrid, varias herboristerías del centro de la capital reconocían que vendían 'las mismas hierbas que se han retirado, pero de otra marca'. En uno de los establecimientos el propietario afirmó que no había recibido ninguna notificación: 'He retirado las hierbas de la circulación por precaución', comentó. 'Y además otras con composiciones similares. Nunca hemos tenido un problema con lo que vendemos, y no queremos que eso suceda ahora que los productos naturales están tan de moda', manifestó preocupado.

El consejero de Sanidad valenciano, Serafín Castellano, explicó que, hasta la fecha, a su departamento no le consta que ninguno de los medicamentos clandestinos, como los calificó el Ministerio, haya producido efectos nocivos sobre los consumidores. 'Todas las medidas de prevención son pocas y no hay que esperar a que pase algún tipo de desgracia o de efectos perniciosos', añadió. Y señaló que 'todo lo que sea potenciar medidas de cautela, prevención y prudencia son pocas'. En el caso de estos productos 'se encontraban en una situación de ilegalidad, y por ello debían de ser retirados'.

A primeras horas de la tarde de ayer, el mayor herbolario de Valencia optó, a iniciativa propia, por la retirada 'por precaución' de los escasos productos que tenía de los incluidos en la lista. Su propietario, José Navarro, lamentó la falta de una legislación clara que regule con detalle los productos que se pueden vender en este tipo de establecimientos y que establezca qué preparado es farmacéutico y cuáles no.

Navarro puso el ejemplo del café, que pese a contener cafeína no es considerado un medicamento, o de refrescos estimulantes 'que son una bomba', mientras que algunos de los productos retirados están elaborados, por ejemplo, con ajo. 'Si estos productos [los retirados] no son buenos, yo soy el principal interesado como vendedor en que me lo digan', apuntó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de marzo de 2002