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Los rectores acusan a Cortés de despreciar la ayuda universitaria

La Fundación Carolina colabora con numerosas instituciones privadas

Los rectores acusan al presidente de la Agencia Española para la Cooperación Internacional (AECI), el secretario de Estado Miguel Ángel Cortés, de 'haber despreciado la colaboración de las universidades' en los cursos para estudiantes iberoamericanos organizados por la Fundación Carolina. A Cortés no le constan las quejas 'y sí los convenios firmados' con varias universidades, algunas de las cuales han negado su participación institucional.

La Fundación Carolina se creó en 2000 para la cooperación en el ámbito educativo y científico entre España y otros países, especialmente los iberoamericanos. Cuenta con financiación pública y privada, depende del Ministerio de Asuntos Exteriores y la preside el secretario de Estado para la Cooperación Internacional, Miguel Ángel Cortés. Los masters organizados por la Fundación han sido muy criticados por los rectores, que opinan que se ha 'reducido la tradicional convocatoria general de becas para doctorados' en favor de unos cursos de posgrado más cortos en los que se 'desprecia la colaboración de las universidades' y se prefiere la cooperación de instituciones privadas. Saturnino de la Plaza, presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), integrada por 66 de las 69 universidades, opina que 'estas convocatorias públicas deberían ser más transparentes'. De la Plaza asegura que Cortés conoce de sobra estas quejas porque él mismo se las ha hecho llegar.

Desde la Secretaría para la Cooperación señalan que 'el dinero destinado a becas ha aumentado en los últimos años' y se remiten a los 'convenios firmados con algunas universidades importantes y con aquellas instituciones que tienen algo que aportar'. Pero la mayoría de las universidades no participa. De los cursos de Ciencia se encargan, por ejemplo, la Fundación Duques de Soria (Neurociencia), la Fundación Contra el Cáncer (Posdoctorado en Oncología) o la Fundación Íñigo Álvarez de Toledo (Posdoctorado en Cardiovascular).

Y entre las 12 que aparecen en la página web de la Fundación (www.fundacioncarolina.es) como colaboradoras, algunas, como la Universidad Autónoma de Madrid, niega su participación institucional. Su rector, Raúl Villar, explica: 'No hay tal relación. Sólo algunos profesores que están en esos cursos porque trabajan a tiempo parcial en instituciones privadas que sí colaboran con la Fundación Carolina'. También niega que se hayan firmado convenios con la Fundación el vicerrector de Relaciones Internacionales de la Complutense, Carlos Seoane: 'No se nos ha invitado a casi nada. Si es que hay algo, será la participación de algunos profesores'.

Villar tacha el programa de becas de la Carolina de 'escandaloso' porque 'no se conocen los criterios de selección de los aspirantes, ni quién los selecciona'. 'Habría que decirle a Rodrigo Rato que esto sí que es colocar a los colocables. Y luego dicen que en las universidades hay endogamia', añade. 'En este país hay universidades muy buenas en el campo de la biología y es una absoluta vergüenza que no se cuente con ellas y el máster en Biotecnología se haga con la Universidad Francisco de Vitoria [privada], que, aparte de ser legionarios de Cristo Rey, no se les conoce, por ahora, otros méritos'.

Carlos Seoane dice que la Complutense 'sólo desea que los fondos que se dedican a la Fundación obtengan tan buenos resultados como el magnífico programa de becas de doctorado que hubo con las universidades'. Da por hecho que aquellas becas se han perdido porque la nueva convocatoria, que aparecerá 'antes de fin de febrero', según Cortés, será para cursos de no más de dos años.

Una carta de la AECI comunicó a las universidades en 2001 que se iba a 'racionalizar la oferta de los programas' tradicionales 'para adecuarla a una menor disponibilidad presupuestaria' debido 'a la creación de la Fundación Carolina', que se responsabilizaría, 'con cargo a estos fondos', de nuevas becas 'de gran prestigio y calidad'. No entienden las universidades que haya sido así. Y entre las que aparecen como colaboradoras, la de Alcalá (Madrid) dice no tener mucha información al respecto. El rector de la Universidad de Barcelona, Joan Tugores, lamenta la escasa colaboración de las universidades en el proyecto, 'un síntoma más de la política académica del Gobierno, de desconfianza hacia la Universidad'.

Muy críticos han sido el rector de la Universidad de Salamanca, Ignacio Berdugo; la rectora de la Pablo de Olavide (Sevilla), Rosario Valpuesta, o el rector de la Universidad de Valencia, Pedro Ruiz. Berdugo dice que 'no se ha contado con la Universidad para nada'. Valpuesta lamenta la vinculación de los cursos con instituciones privadas, y Ruiz afirma que la 'relación académica con América Latina se ha interrumpido y ha aparecido la Fundación Carolina'.

Selección de candidatos

A las críticas de algunos rectores de 'falta de transparencia', la Agencia de Cooperación Internacional aclara algunos datos. El criterio de selección para los aspirantes iberoamericanos, a quienes se dirige este programa de becas, es el currículum y se han hecho algunas entrevistas personales. El comité de selección lo componen entre 5 y 10 personas en cada máster: una de ellas es el director del curso, y el resto, especialistas en la materia, vinculados unos y otros no al curso. En 2001 se presupuestaron para estas becas 2,4 millones de euros y se ejecutaron 1,64 millones. El resto pasa al presupuesto de 2002 que queda en 10,82 millones de euros. Hasta la fecha se han otorgado 383 becas (hay 39 cursos). Los seleccionados se conocerán cuando se haga la memoria de fin de año, según dijo Cortés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002

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