Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Todos los alumnos y profesores del colegio de Valladolid pasarán un examen médico

El comité de expertos estudiará si somete a revisión al vecindario del centro educativo

Los alumnos, profesores y el resto del personal del colegio público Antonio García Quintana de Valladolid, donde se han registrado cuatro casos de cáncer en un año, serán sometidos a partir del lunes a análisis clínicos. La revisión, que se efectuará en el hospital Clínico Universitario, podría extenderse a los vecinos de la céntrica zona donde se ubica el colegio, según el consejero de Sanidad de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo. Este examen, sin embargo, está pendiente de la aprobación del comité científico, que deberá decidir también su alcance.

Los análisis que se harán a los niños, profesores y empleados del García Quintana consisten en una revisión médica completa. Además de analizar la historia clínica de cada uno, se les realizará una exploración física general y una analítica que consistirá en un estudio sistemático de sangre y orina, un análisis oncológico de bioquímica y un frotis de sangre periférica. Para facilitar las revisiones la Junta ha puesto a disposición un número de teléfono para pedir cita ((983420000, extensión 319).

La Junta de Castilla y León decidió ayer retirar la orden de cierre. Esta medida, tomada tras detectarse el cuarto caso de cáncer infantil en el colegio, había sido recurrida por los padres ante el Tribunal Superior de Justicia, que debía resolver la cuestión la próxima semana. La retirada dejó sin efecto la intervención judicial.

La orden de apertura, firmada por el director general de salud pública de la Junta, atiende a la recomendación del Comité de Expertos que se constituyó el jueves y que no consideró necesario mantener cerrado el centro para continuar con las investigaciones. Los expertos entendieron que era 'altamente improbable' hallar las causas de los cuatro casos de cáncer, aunque dieron poco crédito a la posibilidad de que se hubiesen producido por las emisiones de las estaciones bases de telefonía que coronan un edificio en el numero 5 de la calle López Gómez de Valladolid, a 46 metros del colegio. La actividad docente del García Quintana continuó ayer con absoluta normalidad aunque persiste el servicio de vigilancia privada que ha establecido el Gobierno regional y se espera de que las actividades extraescolares continúen el próximo lunes.

El portavoz de la comisión de padres, Luis Martín Arias, dijo a Efe que está plenamente conforme con los resultados de la primera reunión de la Comisión Científica, en especial con la decisión de realizar un estudio medioambiental, 'muy bueno y muy importante para evitar nuevos casos e identificar otros posibles factores de riesgo distintos a las antenas'. Asimismo, mostró su satisfacción porque la postura de la Comisión Científica sobre la conveniencia de que el centro siga abierto haya coincidido plenamente con la postura defendida por los padres.

El PSOE de Valladolid lamentó 'la prepotencia y empecinamiento' de la Junta en este asunto y criticó que, al final, 'hayan tenido que ser los tribunales los que hayan puesto en su sitio al Gobierno regional'. El secretario del PSOE en Valladolid y procurador regional, Jorge Félix Alonso, criticó la falta de diálogo con los padres, tanto por parte de la Junta como del Ayuntamiento. Reprochó al Gobierno regional su negativa, hasta hace no muchos días, a tener en cuenta la propuesta de los padres de que se supeditara el cierre a una inspección sanitaria previa y a que lo decidiera la comisión de expertos creada al afecto, como al final ha sucedido.

Las antenas de telefonía ubicadas en el edificio número 5 de la calle López Gómez están siendo desmontadas desde hace varios días por trabajadores contratados por las operadoras.

El conglomerado de antenas, compuesto por seis estaciones base con cuatro subantenas cada una, permanecen desconectadas desde el pasado 26 de diciembre y hasta el momento se desconoce como han suplido las antenas de LMDS el servicio a sus clientes, ya que, algunas de las operadoras propietarias de las estaciones base sólo contaban en Castilla y León con el mástil instalado en el edificio de López Gómez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de enero de 2002