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EL EURO EN LA CALLE

Las compras en euros en España alcanzan el 14% el primer día laborable de la divisa

Bancos y cajas han repartido 2.500 millones de la nueva moneda en sólo 48 horas, según la AEB

Los españoles retiraron ayer masivamente euros de los cajeros, pero muy pocos se animaron a gastarlos en sus compras. Sólo un 14% de las operaciones comerciales tuvo como protagonista la nueva moneda, según la Confederación Española de Comercio. Las prisas por desprenderse de las últimas pesetas y la falta de cambio en muchos de los comercios han relegado a la nueva divisa en el día de su estreno en las tiendas. El primer día laborable del euro transcurrió sin traumas, aunque se detectaron problemas puntuales de suministro de billetes y más colas en bancos y cajeros. Más de 2.500 millones de euros ya están en circulación, un 20% de la cantidad total prevista, según datos de la patronal bancaria.

"Yo, con el euro desde el primer día. Lo primero que he hecho esta mañana es recoger todas las pesetas de casa e ir a cambiarlas por euros", explicaba con orgullo Julián Mejías tras realizar la compra de la semana en un centro cercano a Madrid de Carrefour, la mayor cadena de distribución de España y de Europa, que se ha comprometido a que cuando se realice mal el redondeo de precios por error, devolverá 10 veces el importe de la equivocación.

La diligencia de este consumidor es, sin embargo, la excepción. La mayoría aún paga en pesetas, según indica el sector. El dominio aplastante de la rubia, compensado por una nueva avalancha de peticiones de euros en bancos y cajeros, fue la norma general en el segundo día de vida de la nueva divisa, que se ha convertido en el centro de todas las conversaciones.

La renuencia de los españoles a pagar en euros está transformando los comercios en casas de cambio de moneda improvisadas. Fuentes del sector consultadas señalan que algunos usuarios acuden con billetes grandes en pesetas, sobre todo de 5.000 y 10.000, para realizar pequeñas compras y conseguir euros sin pasar por la cola del banco.

Aunque el gran cambio monetario parece a salvo del caos, de momento, ayer se repitieron las aglomeraciones en varias sucursales bancarias. Según la Asociación Española de la Banca (AEB), el sistema financiero ha puesto en circulación desde el martes alrededor de 2.500 millones de euros, un 20% del total previsto. Cerca de 157 millones se han canalizado a través de los cajeros.

Falta de efectivo

La principal queja de los comerciantes se centraba en la falta de suministro de efectivo por parte de bancos y cajas. "Los bancos no tenían efectivo ni el día 1 ni el día 15 [de diciembre] ni hoy", se quejaba Asunción Díaz, dependienta de una floristería. Fuentes del Banco de España aseguraron, en cambio, que "se han producido euros suficientes" y que no se han detectado problemas. Un llamamiento a la calma que de poco sirvió a María Ángeles Avivar, propietaria de una papelería, que no pudo dar el cambio en euros porque el banco no se los había proporcionado. "Menos mal que casi todo el mundo me paga en pesetas", añadió.

"Los bancos no dan todo lo que se les pide", aseguraba Victoria López, empleada en un cibercafé en el centro de Madrid. Para evitar confusiones, este centro cuenta con dos cajas hasta que desaparezca la peseta: una para los cobros en pesetas y otro para el euro. Una estrategia, la de la doble caja, que trae de cabeza a muchos comercios.

La llegada del euro no ha disparado el uso de la tarjeta de crédito para evitar confusiones con la moneda. El secretario general de la Confederación Española de Comercio, Javier Millán Astray, asegura que su uso sólo creció entre un 4% o un 5%. De la misma opinión es Andoni Monforte, presidente de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados, que agrupa a 24.000 establecimientos como Caprabo y Mercadona. Aunque la acogida general fue positiva, los mayores problemas en los cambios derivaron de la desconfianza de los clientes: "Yo les enseño el dinero a los comerciantes y ellos me lo cogen, pero habrá algunos legales y otros no", explicaba Francisca Vera en la cafetería del madrileño mercado de Barceló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de enero de 2002