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CRISIS POLÍTICA Y SOCIAL EN ARGENTINA

Los peronistas convocan elecciones presidenciales en Argentina para marzo

Adolfo Rodríguez Saá será elegido hoy nuevo jefe de Estado por dos meses

Los peronistas eligieron anoche por unanimidad al que será nuevo presidente de Argentina. El designado es Adolfo Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, que será el nuevo jefe del Estado de forma provisional durante 60 días y convocará elecciones para el 3 de marzo de 2002. Hoy será oficialmente nombrado por la Asamblea Legislativa (pleno del Congreso) en sustitución del presidente del Senado, Ramón Puerta, que tomó el poder por un mecanismo constitucional ante el vacío que había dejado la dimisión de Fernando de la Rúa. Su primera medida fue la reinstauración parcial del estado de sitio, que De la Rúa había derogado horas antes en su última acción de gobierno. "Tiene prioridad la gente, no la deuda externa", fueron las primeras palabras de Rodríguez Saá.

Los peronistas darán hoy a conocer sus planes económicos, pero esas primeras palabras del que será nuevo presidente indican que una de las principales medidas consistirá en renegociar la deuda externa para que deje de ahogar a la economía argentina. "Gobernaré para los más humildes y los que sufren. Hay que pensar en una nueva política económica que apunte a la reactivación" dijo sin más precisiones Rodríguez Saá, un claro representante del poder regional de los peronistas, ya que ocupa el puesto de gobernador desde hace más de 20 años.

Antes de ser elegido, el que será nuevo presidente se había pronunciado a favor de mantener la convertibilidad del peso con el dólar, al menos de momento.

La convocatoria de elecciones se hará mediante el procedimiento de la llamada Ley de Lemas, que permite la presentación de varios candidatos de cada partido. Esto obligará a modificar la Ley Electoral. La medida se toma por la escasez de tiempo para realizar primarias en los dos grandes partidos.

El presidente que salga de las elecciones del 3 de marzo sólo gobernará hasta el 2003, cuando finaliza la legislatura para la que había sido elegido Fernando de la Rúa.

Durante la mañana, la polémica se había mantenido sobre las jornadas de caos. "Me pareció poco feliz que el presidente retirara el decreto como su último acto. Podía dejarlo para que lo hiciéramos nosotros", dijo Puerta al anunciar que las medidas de excepción entrarán de nuevo en vigor en aquellas provincias donde siguen los actos de violencia. En localidades del área metropolitana bonaerense y de otras provincias prosiguieron ayer los saqueos a comercios y muchos propietarios retiraban las mercancías por miedo a nuevos actos de pillaje.

Vigilancia privada

En algunos barrios residenciales de las proximidades de Buenos Aires se ha reforzado la vigilancia privada ante el temor de asaltos. La policía genera hoy más desconfianza que tranquilidad, después de la desmesurada actuación represiva de la Policía Federal en el centro de Buenos Aires durante todo el jueves, que no evitó los desmanes.

El comisario Rubén Santos, jefe del cuerpo, dijo que se habían tomado todas las medidas para evitar llegar "a situaciones límite". El jefe policial justificó la actuación de las fuerzas de seguridad en estos términos: "Las características de ayer no fueron las usuales, y tampoco la manera de proceder de la policía fue la habitual. Hace mucho tiempo que la Policía Federal no había llegado a esto".

El presidente provisional Ramón Puerta, empresario de la provincia de Misiones, subrayó que no busca el cargo de nadie ni venía "en aras de un golpe institucional". "Sólo acepto cargos para los que he sido elegido", añadió.

Para muestra un botón. Ramón Puerta será el presidente más breve, sólo un día, aunque ayer no ocultó sus ambiciones presidenciales en las elecciones de marzo. "Tengo 50 años, no soy tan viejo. Ahora quiero cubrir estas horas y ayudar a que se conforme un gobierno fuerte, de unidad nacional".

La Asamblea Legislativa fue muy breve y esta tarde reanudará sus sesiones. Hasta que se decidieron por Rodríguez Saá, los peronistas barajaron distintos nombres: Carlos Maqueda, senador de Córdoba, Oscar Lamberto, senador de Santa Fe, y Dante Camaño, presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires.

La opinión mayoritaria, tanto en las filas del peronismo como del radicalismo que gobernó hasta ayer, abogan por la convocatoria de comicios anticipados para el próximo mes de marzo, aunque algunos sectores del Partido Justicialista, como el que capitanea Eduardo Duhalde, considera que el actual contexto no favorece una nueva consulta electoral, por lo que propone que el presidente provisional de la república tenga mandato parlamentario para los próximos dos años.

El nuevo Gobierno que surja de la sesión parlamentaria de esta tarde tendrá que afrontar las urgentes necesidades sociales que desencadenaron el estallido de esta semana. Junto a la puesta en marcha de un plan de asistencia social y alimentaria a los marginados.

El justicialismo prevé que los bancos mantengan las restricciones hasta finales de mes para evitar una fuga masiva de depósitos. Un equipo de expertos trabaja estos días junto al economista del Partido Justicialista Jorge Remes Lenicov en el plan que pretende aplicar el nuevo Gobierno.

El fin de la convertibilidad daría paso a una transformación a pesos de todos los depósitos (plazo fijo, cajas de ahorro y demás instrumentos) y deudas de particulares que actualmente son en dólares. La pesificación sería el paso previo de una devaluación que podría llegar al 40%, según las estimaciones de los economistas del Partido Justicialista.

Jorge Remes Lenicov es partidario de una flotación cambiaria y entre las medidas que baraja destaca el restablecimiento de las aportaciones patronales, un plan de asistencia de los marginados y una reprogramación de la deuda para negociar con el Fondo Monetario Internacional.

Sectores del justicialismo se muestran proclives a una moratoria en el pago de la deuda externa y una quita del capital, lo que permitiría dedicar al frente interno los 11.000 millones de dólares (unos dos billones de pesetas) en intereses de la deuda externa que Argentina tiene que hacer frente el año próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001