La Iglesia y la ONU median para cerrar un pacto nacional

En medio del estallido de violencia y saqueos a supermercados, el Congreso argentino ha empezado a discutir el proyecto de Presupuestos para 2002 que acaba de remitir el Gobierno y que contempla un recorte en el gasto público de hasta 6.000 millones de pesos (1,1 billones de pesetas), muy superior a los 4.000 millones de los que habló en un principio el ministro de Economía, Domingo Cavallo. Ambas Cámaras argentinas están en manos de la oposición peronista, por lo que si ésta aprueba el proyecto de Presupuestos, será tras una ardua negociación con el presidente Fernando de la Rúa.

Ante la clara necesidad de un acuerdo político y de los demás sectores para reflotar un país que lleva cuatro años en recesión, la presentación de un informe sobre la democracia y la gobernabilidad en Argentina elaborado por la ONU sirvió ayer para dar el primer empujón a un proceso de consenso entre los distintos sectores de la sociedad argentina, en el que han estado trabajando silenciosamente las últimas semanas la oficina de Naciones Unidas en Buenos Aires y la Iglesia católica.

En la sede de Cáritas y en presencia del presidente De la Rúa y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, destacados dirigentes del ámbito político, empresarial, sindical, de la sociedad civil y de la Iglesia discutieron por primera vez de cuestiones que van más allá de la coyuntura, como el modelo del Estado y las necesarias reformas para encarar el crecimiento económico sin exclusión social. Todo un desafío.

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