Los 'muyahidin' ocupan las cuevas de Tora Bora sin hallar rastro de Bin Laden

'Osama no estaba aquí cuando se produjeron los combates y, si estaba, ha huido a Pakistán'

La Alianza del Norte aseguró ayer que ha ocupado las principales cuevas de la zona de Tora Bora, una región montañosa en el este de Afganistán. Pero el objetivo principal de esta operación militar, durante la que han muerto decenas de civiles por los bombardeos estadounidenses, sigue sin ser capturado. No hay ni rastro de Osama Bin Laden. 'Osama no estaba en Tora Bora cuando se produjeron los combates de los últimos días y, si estaba, ha huido a Pakistán', señaló a la agencia británica Reuters un portavoz de la Alianza, Mohamed Habeel.

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'Nuestras tropas, dirigidas por el comandante Hazrat Ali, han tomado casi todo Tora Bora y sus más importantes cuevas. Hemos empezado una operación de búsqueda en las partes que nos quedan', agregó Habeel. La shura (consejo) de Jalalabad había desplegado el martes unos 2.000 combatientes pastunes en la zona, apoyados por carros de combate rusos T-55 y por artillería pesada y, sobre todo, por los intensos bombardeos de los B-52 de Estados Unidos, que han lanzado decenas de bombas de 110, 250 y 900 kilos, provocando incendios forestales y víctimas entre la población civil, según ha asegurado la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, que ha recogido unos 80 cadáveres en la zona.

Habeel también ha dicho que familiares de combatientes árabes, entre ellos una mujer, habían sido apresados en una cueva; aunque no habló en ningún momento de la captura de ningún responsable de la organización terrorista Al Qaeda.

Hablar de 'tomar Tora Bora', como ha hecho este portavoz de la Alianza, es siempre un concepto relativo. De hecho, numerosas informaciones procedentes de la zona indicaron ayer que los enfrentamientos, aunque esporádicos, continuaban. Esta región, situada unos 50 kilómetros al sur de Jalalabad, es una sucesión de pequeñas localidades, escarpadas montañas y desfiladeros profundos, a los que sólo se puede llegar a caballo. El propio pueblo que da nombre a la zona, Tora Bora, es un lugar de muy difícil acceso.

Bin Laden, a caballo

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Según combatientes locales, existe una posibilidad de que Bin Laden haya huido, con alguno de sus guerrilleros, hacia Pakistán a través de lo que se conoce como las Montañas Blancas. Esta escarpada cordillera era utilizada constantemente por los muyahidín, que iban y venían desde Pakistán, donde tenían sus bases, en tiempos de la invasión soviética, en la década de los años ochenta.

De todos modos, la presencia del responsable de los atentados del 11 de septiembre y de los dirigentes de su organización terrorista, Al Qaeda, nunca ha estado totalmente demostrada. Campesinos de la zona han dicho que lo vieron pasar hace unos días, a caballo, acompañado por 2.000 de sus hombres, y varios portavoces de la Alianza del Norte han confirmado su presencia varias veces. 'Sí, estamos seguros de que está allí', llegó a afirmar uno de los comandantes de esta región afgana, Haji Zaman. Pero nadie ha puesto sobre la mesa una prueba concreta. De hecho, a pesar del despliegue militar que ha realizado, el Pentágono nunca ha estado totalmente seguro de que Bin Laden escogiese Tora Bora como refugio.

No obstante, el comandante de las fuerzas antitalibanes que están cercando a los guerrilleros de Al Qaeda, Hayi Zaman, aseguró ayer a un grupo de periodistas desplazados a las montañas de Malaua que Bin Laden se encuentra en esta cordillera al sur de Jalalabad y que tiene los días contados. Al ser preguntado si puede haber una salida negociada para el dirigente terrorista como la que, al parecer, se ha pactado con el mulá Omar, el comandante Zaman respondió con un contundente 'no'.

Este oficial antitalibán apostilló que los terroristas de Al Qaeda, la mayoría árabes procedentes de otros países, son 'muy fuertes'. 'Lo demostraron el 11 de septiembre y demostraron que están dispuestos a morir'. Dentro de las diferentes versiones, una y otra vez contradictorias, Zaman está convencido de que Bin Laden se encuentra en esta zona. 'Vive allí desde hace 14 años', agregó.

Lo que está demostrado es que en este paisaje formado por unas 40 cuevas fortificadas se escondían cientos de combatientes extranjeros de los talibanes (árabes, chechenos y paquistaníes), muchos de ellos miembros de Al Qaeda. Nadie ha proporcionado todavía un número fiable de víctimas; pero es muy posible que sea elevado, tanto por la potencia de los bombardeos como por los combates cuerpo a cuerpo que se han librado.

La ofensiva, en la que han participado tropas especiales de Estados Unidos no sólo para marcar objetivos para las bombas guiadas por láser, sino también para entrar en combate, no deja de tener un lado paradójico. La impresionante fortificación de las cuevas de Tora Bora, donde los combatientes de Al Qaeda han escondido armas y todo tipo de material, fue construida con ayuda, económica y humana, de la CIA, que invirtió decenas de millones de dólares en la operación, cuando los muyahidín luchaban contra las tropas de la Unión Soviética entre 1979 y 1989.

Los túneles están tan bien construidos y orientados que es muy posible que hayan resistido las nuevas bombas GBU-28, lanzadas por los B-52, capaces de atravesar 30 metros de hormigón armado antes de estallar. Las tropas soviéticas también bombardearon con saña esta zona, en la que encontraban refugio los combatientes afganos. En una palabra, Washington se ha gastado mucho más dinero en destruir que en construir.

Sobre la firma

Guillermo Altares

Es redactor jefe de Cultura en EL PAÍS. Ha pasado por las secciones de Internacional, Reportajes e Ideas, viajado como enviado especial a numerosos países –entre ellos Afganistán, Irak y Líbano– y formado parte del equipo de editorialistas. Es autor de ‘Una lección olvidada’, que recibió el premio al mejor ensayo de las librerías de Madrid.

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