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La Alianza del Norte asegura que ha desalojado a los talibán de su cuartel general

La oposición afgana crea en Roma un consejo militar y político bajo la autoridad del ex rey

La guerrilla antitalibán de la Alianza del Norte aseguró ayer encontrarse a escasos kilómetros de Kabul y estar preparada para expulsar de la capital afgana a los talibán. La televisión rusa ORT informó desde Afganistán de que hay combates a unos siete kilómetros de Kabul, donde reina ya el pánico por la cercanía de los duelos artilleros. Al tiempo, la agencia Itar-Tass señaló que los jefes talibán abandonaron su cuartel general en Kandahar con destino a la provincia vecina de Helmand, también en el sur del país, para establecer su nuevo centro de dirección en la ciudad de Baghrán.

Helmand se encuentra al oeste de Kandahar y al sur de Oruzgán, las dos provincias en las que se había informado sobre la presencia de Osama Bin Laden, el millonario saudí al que EE UU acusa de organizar los atentados contra Nueva York y Washington. En Helmand existe una red de riego que abastece de agua a todo el centro de Afganistán, con una presa llamada Kudzhká, donde los talibán han empezado a instalar defensas antiaéreas. Kandahar, donde en 1994 partieron los integristas para la conquista del país, fue elegida por su máximo líder, el jeque Omar, como cuartel general. El régimen talibán teme un ataque de EE UU desde Pakistán y ha trasladado a su frontera a miles de hombres y parte de sus misiles antiaéreos Stinger. Precisamente, esta retirada de efectivos del norte y centro de Afganistán para enviarlos a la frontera paquistaní ha brindado a la oposición la oportunidad que esperaba desde hace años.

La Alianza del Norte informó ayer en Dushambé de que tiene todo a punto para lanzar un ataque final contra las dos ciudades más importantes del norte afgano, Talukán y Mazar i Sharif, cuyas capturas dejaría libre el camino a Kabul. Pero la capital afgana podría caer incluso antes, si son ciertas las afirmaciones de ayer de algunos comandantes opositores. 'Estamos preparados para entrar en Kabul. Si nuestros jefes nos dan la orden, podemos atacar incluso mañana', declaró el comandante Taharbón Shiridi, uno de los jefes militares que dirigen la ofensiva, a la cadena rusa de televisión NTV. El jefe militar de la Alianza del Norte se refería a las tropas que, en las cercanías de Kabul, bombardean las colinas en torno al aeródromo de Bagram, dominadas por la artillería talibán y último obstáculo para un asalto final. El jefe de la ofensiva de la Alianza en Tajar, provincia del norte fronteriza con Tayikistán, el comandante Attikullah Baryelai, uno de los hombres de confianza del presidente afgano, Burhanuddín Rabbani, dijo que ya existe 'un plan de ataque' concreto. La Alianza del Norte señaló ayer que en estos momentos el apoyo aéreo de EE UU les permitiría alcanzar sus objetivos sin problemas y empujar a los talibán hacia el sur y el este de Afganistán. Para dificultar un enrocamiento talibán en el este, otro comandante opositor, Hayyi Kadir, atacó ayer la carretera que une Kabul con Jalalabad, ciudad cercana a Pakistán y vía de suministro de Kabul.

La oposición afgana, reunida en Roma, decidió ayer la creación de un consejo supremo y un consejo militar bajo la autoridad del ex rey Zahir Shah, según anunció su secretario particular a la agencia France Presse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2001