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'Gracias, pero es una equivocación'

George Steiner estaba en la Universidad de Cambridge cuando se enteró de la concesión del premio. Según contó, a mediodía estaba ya 'exhausto' por las numerosas entrevistas concedidas a la prensa: 'Incluso alguna para televisión, qué horror'.

Con su inglés exquisito y su suave amabilidad, el hombre que puso a su autobiografía el título de Errata calificó la recepción del premio como 'un profundo honor, una gran sorpresa y un enorme privilegio', y, tras escuchar las principales razones del jurado, añadió: 'Muchas gracias, pero sin duda es una equivocación'.

Steiner conoce el Príncipe de Asturias por su predecesor en el premio, Umberto Eco, de quien es 'buen amigo' y con quien ha enseñado en Bolonia, y afirma que está deseando que llegue el 26 de octubre para ir a Oviedo. 'Lo malo, y estoy terriblemente avergonzado por ello, es que hablo inglés, francés, alemán e italiano, pero no español, aunque sí lo leo. Pido mil excusas por este tremendo handicap'.

Steiner guarda un recuerdo 'excelente' de sus visitas a España en enero y abril pasados. 'Fue todo muy emocionante. Estuve unos días enseñando en Girona, cosa que no mucha gente sabe, y me encantó la experiencia. Además, fui a Barcelona, y antes di una conferencia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Ahora, además, creo que Siruela está a punto de traducir mi último libro, Gramáticas de la creación. Espero que se lo tomen con calma, porque es un libro muy difícil'. ¿Y eso? 'Está lleno de conceptos filosóficos, y lo filosófico es siempre muy difícil de traducir'.

Jacobo Siruela, el editor, cree que el libro estará listo para octubre, para que coincida con la entrega del premio, y se muestra encantado con la noticia, que ayudará a que Steiner salga del círculo de las minorías. Siruela explica que, hasta su venida a España, sus libros se vendían muy poco, pero ahora está dispuesto a recuperar títulos agotados y formar una Biblioteca Steiner.

Al autor, que hace gala de la humildad y sencillez dignas de los sabios verdaderos, parece disgustarle que Savater haya quedado sólo finalista. 'Sólo espero que no esté demasiado enfadado y gane el Premio de la Concordia'.

Y sobre la valiente lucha del intelectual donostiarra contra el terrorismo de ETA, afirma: 'Tengo 72 años y sé que el mundo está en muy malas condiciones. No sé si hay mucha esperanza. Desde luego, no soy tan inteligente como para entender cómo los vascos tratan de defender una lengua y una cultura, cosa muy loable, y a la vez lo reclaman a través del horror y el asesinato. Pero, afortunadamente, el futuro no necesita para nada lo que Mr. Steiner pueda pensar o entender'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de mayo de 2001