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Versiones contradictorias

Las versiones contradictorias sobre los Budas gigantes de Bamiyan seguían sucediéndose ayer. Mientras que oficiales talibán declaraban que ya había comenzado su destrucción -al igual que pasó en los días anteriores-, la oposición afgana, reunida en esta región del centro del país, sostenía lo contrario.

'Los Budas aún no han sido dinamitados', declaró Ahmed Barham, portavoz del movimiento de oposición Hezb-i-Wahdat desde su cuartel general, a unos 30 kilómetros al oeste de Bamiyán. Sin embargo, el embajador de los talibán en Islamabad (Pakistán), Abdul Salam Zaeef, había asegurado también a la agencia AIP, próxima a los talibán, que ya había sido volada una cuarta parte de cada uno de los dos monumentos esculpidos hace 1.500 años.

El embajador dejó entrever en una entrevista con Reuters Television que un mensaje de las autoridades religiosas islámicas podría dar un giro a la situación.

Otro portavoz de la oposición, Mohamed Ashraf Nadeem, señaló desde Dara-i-Souf, al norte de Afganistán, que, según las noticias de que disponían, 'los talibán habían bombardeado las estatuas el lunes. Han sido destruidas en parte, pero no podemos decir hasta qué punto'.

Sayed Ahmed Bukhari, principal dirigente musulmán de India, ofreció ayer su mediación para salvar las estatuas, aunque condicionó su intervención a que se resuelva el conflicto que se ha desencadenado en la localidad de Ayodhya, al norte de su país, donde fanáticos hindúes quieren construir un templo sobre las ruinas de una mezquita del siglo XVI. En cualquier caso,Bukhari declaró: 'Estoy dispuesto a intervenir y estoy seguro de que los talibán me escucharán'.

Por otra parte, ayer continuaron las condenas internacionales. El Gobierno de Tailandia condenó enérgicamente el decreto emitido por el mulá Mohamed Omar el último lunes de febrero y se mostró 'consternado' por la posibilidad de que sean destruidas todas las estatuas preislámicas de Afganistán.

En un comunicado, el Gobierno tailandés hizo un llamamiento a la milicia talibán para que dé marcha atrás en su decisión. 'Tailandia condena solemnemente los actos brutales de vandalismo y pide enérgicamente a los dirigentes afganos que detengan inmediatamente la destrucción de un patrimonio cultural e histórico que no pertenece sólo al pueblo de Afganistán, sino a toda la humanidad', se dice en el comunicado.

El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Richard Boucher, señaló el lunes por la noche que Washington se ha dirigido directamente a los talibán a través de sus representantes en Pakistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de marzo de 2001