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INFORME DE LA ONU

España pasará de 40 a 31 millones de habitantes en los próximos 50 años

El número de habitantes se reducirá a 31,2 millones y la media de edad se situará en 55 años, la más alta del mundo

Las últimas prospectivas de la ONU, que se darán a conocer hoy en Nueva York, presentan un panorama revelador en el que las naciones desarrolladas perderán cada vez más población frente al Tercer Mundo, emergente pese al sida.

Es una cuestión de desequilibrios. Las potencias económicas aquejadas por una baja natalidad perderán peso en el cómputo global, mientras que los países más desfavorecidos seguirán creciendo. Esto acarrea todo tipo de problemas que los gobiernos de Europa, Japón o Norteamérica temen plantear ¿Cómo se mantendrá la población activa? ¿A cuánta inmigración habrá que recurrir?¿Quién pagará las pensiones? ¿Cómo vivirá una sociedad más vieja?

Unas preguntas que volverán a surgir hoy cuando la ONU presente su nuevo informe de previsiones demográficas para los próximos 50 años. 'Nuestras proyecciones han mejorado porque ahora disponemos de más datos, las tendencias siguen siendo las mismas que estos últimos años y tienen tendencia a empeorar', dice Joseph Chamie, director de la División de Población de Naciones Unidas que presentará hoy el informe.

Pese a la mejora con respecto a las previsiones anteriores, las cifras españolas figuran entre las más pesimistas. Dentro de medio siglo, España, cuya tasa de fecundidad es más baja que la del resto de la Unión Europea, será el país más viejo del mundo, con una edad media de 55 años. Incluyendo incluso las actuales cifras de inmigración, la población pasará de los actuales 40 millones a tan sólo 31,2, una caída del 21,8%. Hay casos peores. Rusia perderá el 28% de habitantes (41 millones de personas) y Ucrania el 40% (20 millones).

'Los dos países más viejos del mundo ahora son Japón, con una edad media de 41 años e Italia, con 40 años. España les quitará el primer puesto dentro de 50 años. Los países más jóvenes, Yemen, Nigeria y Uganda, cuya población tiene una edad media de 16 años, seguirán siendo los mismos aunque la media será de cinco años más', dice Chamie.

Riesgo para las pensiones

Esto planteará serios problemas para mantener la población activa y el actual sistema de pensiones. De seguir así la relación entre activos y retirados pondrá en peligro las jubilaciones. Los países ricos están abocados a abrir sus puertas a una inmigración masiva, unos dos millones de personas al año en los próximos 50 años, según las estimaciones de la ONU. Entre las posibilidades que también deberán contemplar los gobiernos figuran medidas tan impopulares como retrasar la jubilación y promover sistemas privados de pensiones.

Europa deberá convertirse en una sociedad multicultural, un poco al estilo norteamericano, si quiere sobrevivir. Lo resaltaba hace poco el responsable de migraciones internacionales de la OCDE, Jean Pierre Garson. 'Hablar de la fortaleza europea, como lo hacen algunos es absurdo. Sólo hay que mirar las cifras. A los políticos no les gusta enfrentarse a este tipo de preguntas, por miedo a perder votos, pero los hechos están aquí: la inmigración cero es pura utopía'.

Con todo, en el 2050, en general, habrá muchos más viejos. El número total de personas mayores de 60 años se verá multiplicado por tres en los próximos 50 años, de los 606 millones actuales a 2.000 millones en el 2050. 'Los efectos del envejecimiento se van a notar mucho antes de lo previsto. En un caso teórico, si ahora mismo los países desarrollados, Europa, Norteamérica y Japón, cerraran sus puertas a la inmigración, empezarían a perder población a partir del 2003 y en el 2050 se quedarían con 126 millones de personas menos' asegura Chamie.

Crecimiento africano

Estos cambios afectan profundamente a los equilibrios regionales. 'Después de la Segunda Guerra mundial Europa representaba el 22% de la población y África tan sólo 8%. Ahora las dos zonas tienen el mismo peso, el 13%. Sin embargo, en 2050, África estará tres veces más poblada que Europa', dice Chamie. En un ejemplo más concreto, subraya: 'Hace 50 años, España tenía tres veces más población que Marruecos, mientras que dentro de medio siglo, Marruecos tendrá un 60% más de habitantes'.

En total, las nuevas proyecciones estiman que la población mundial será de 9.300 millones de personas, 413 más de las estimadas hace dos años. Ahora hay unos 6.000 millones de seres humanos. Pero los equilibrios cambiarán. Los países desarrollados se mantendrán a duras penas en sus actuales 1.200 millones, mientras que los en vías de desarrollo casi doblarán en número: de 4.900 a 8.200 millones de personas.

El sida mantendrá un efecto demográfico devastador. Aunque las probabilidades de contraer la enfermedad se reducirán drásticamente, sobre todo a partir del 2015, el informe asegura que las repercusiones de la epidemia se seguirán sintiendo en el próximo medio siglo.

'La situación de las poblaciones afectadas de sida va de mal en peor. La epidemia se extiende a gran velocidad. En 1998, 34 países estaban gravemente afectados, dos años más tarde ya son 45 . Se calcula que dentro de cinco años 15.5 millones de personas morirán a consecuencia del sida', explica Chamie.

La gran mortandad no afectará al ímpetu demográfico de estas naciones, que seguirán creciendo gracias a sus altas tasas de natalidad. Esto ocurrirá incluso en Botsuana o Zimbabue, donde más del 25% de la población está infectada por el sida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de febrero de 2001