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Tribuna:

Réplica de Luis Alberto de Cuenca

En sus ediciones del domingo 29 de octubre y lunes siguiente, EL PAÍS vierte contra mí acusaciones intolerables que considero necesario reprobar públicamente"

El secretario de Estado de Cultura, Luis Alberto de Cuenca, ha enviado la siguiente nota de réplica con respecto a unas informaciones sobre un supuesto plagio a Philip Gosse publicadas por este diario:"En sus ediciones del domingo 29 de octubre y lunes siguiente, EL PAÍS vierte contra mí acusaciones intolerables que considero necesario reprobar públicamente. Son acusaciones de "copia" y "plagio" formuladas en el contexto de un reciente caso que ese mismo periódico ha definido como "más que probable plagio". Los términos "copia" y "plagio" aparecen igualmente en la edición del lunes, en una supuesta entrevista que, por cierto, no fue tal, pues en mi conversación con el redactor de ese diario antepuse claramente que todo cuanto habláramos debía mantenerse en el ámbito de la conversación personal. No fue así: el redactor actuó con manifiesta mala fe, la misma mala fe que ha empleado al jugar repetidas veces con el equívoco de la palabra "copia", que no sólo significa transcribir la literalidad de un texto, sino que también connota un delito contra la propiedad intelectual. Así la cosas, considero preciso hacer las siguientes puntualizaciones:

1. El término "plagio" no es inocente: enuncia un supuesto muy claro de delito contra la propiedad intelectual. Es gravemente irresponsable esgrimirlo contra alguien sin que conste su veracidad.

2. Yo soy autor de un comentario sobre La piratería clásica que bebe abiertamente en las fuentes de la Historia de la piratería, de Philip Gosse. Tan abiertamente que obra y autor originales son citados tanto al principio de mi comentario como en su bibliografía.

3. Es verdad que varios párrafos consecutivos de mi comentario recogen la literalidad del texto de Gosse; es una práctica habitual en trabajos divulgativos de este tipo, pues su fin es, precisamente, divulgar la obra del autor en cuestión. Pero bajo ningún concepto puede considerarse "plagio", pues jamás se oculta la identidad del autor del texto original. Así lo defiende la Ley de Propiedad Intelectual vigente en su artículo 32: "Es lícita la inclusión en una obra propia de fragmentos de otras ajenas de naturaleza escrita, sonora o audiovisual (...) siempre que se trate de obras ya divulgadas y su inclusión se realice a título de cita o para su análisis, comentario o juicio crítico. Tal utilización sólo podrá realizarse con fines docentes o de investigación, en la medida justificada por el fin de esa incorporación e indicando la fuente y el nombre del autor de la obra utilizada".

4. Las informaciones publicadas por EL PAÍS, tanto en su letra como en su tono general, tratan de asimilar mi referido comentario a un conocido y reciente caso de "más que probable plagio", por emplear la terminología de ese mismo periódico. El equívoco uso del término "copia" por parte del redactor Miguel Mora incide en ese mismo sentido. El reiterado empleo del término "plagio" en EL PAÍS del 30 de octubre deshace cualquier equívoco sobre la intención del redactor. Es una maniobra infamante e infame, que con una frivolidad impropia de un periódico como EL PAÍS imputa a un particular un delito.

5. Repruebo la totalidad del texto publicado por EL PAÍS el 29 de octubre, que emplea torticeramente los términos "copia" y "plagio" con el nada equívoco fin de causarme un daño personal y profesional.

6. Repruebo la totalidad del texto publicado por EL PAÍS el 30 de octubre, que presenta como "entrevista" lo que no es sino traslación mutilada, con frases sacadas de contexto, de una conversación personal, y que insiste en la acusación de plagio.

7. Considero que EL PAÍS ha lesionado gravemente mi honor y mi imagen. En consecuencia, me reservo el derecho de emprender contra el redactor Miguel Mora las acciones legales pertinentes".

Luis Alberto de Cuenca

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de noviembre de 2000