Las fundadoras de las Madres de Mayo se desmarcan de De Bonafini

La asociación argentina pro Derechos Humanos se suma al rechazo

Las declaraciones de la presidenta de las Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, reiterando que España es un Estado terrorista en el que se tortura a los presos etarras, recibieron ayer el rechazo de la denominada Línea Fundadora de este colectivo. Esta organización, escindida de la asociación original en 1986 "ante las actitudes autoritarias" de la propia De Bonafini, emitió ayer una nota en la que "desautoriza" a ésta para hablar en nombre de los 30.000 desaparecidos en la dictadura militar argentina.

Las últimas declaraciones de De Bonafini, en las que acusaba al ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, de franquista y torturador de presos etarras, van en la misma línea que la nota de la página web de Madres de Mayo en la que se solidarizan con las madres de reclusos de ETA, se afirma que lo peor del franquismo sigue vigente en España y se denuncia que el Estado español es asesino y criminal.Ante estas declaraciones, l línea fundadora de las Madres de Mayo expresa en un comunicado su "total rechazo" a la posición de De Bonafini. "Somos simplemente familiares de las víctimas del terrorismo de Estado en Argentina que de ninguna manera estamos a favor de conseguir nuestros objetivos de justicia empleando sus mismos métodos, porque entonces seríamos iguales a ellos", aseguran.

Además, manifiestan su pesar ante la posibilidad de que la opinión pública haya supuesto que el criterio de De Bonafini es compartido por todas las Madres de Mayo. "De Bonafini representa sólo al grupo más minoritario de madres de desaparecidos y, conocedores de su talante autoritario e intolerante, dudamos mucho de que las opiniones que vierte sean la expresión de una situación de consenso en el seno de la asociación que preside y a la que, en nuestra opinión, ha llevado por derroteros que desvirtúan su sentido original".

También la Asociación pro Derechos Humanos de Argentina ha criticado con dureza las declaraciones de De Bonafini y, a través de un comunicado, calificó de "incompatible y aberrante la apología de quienes vulneran el derecho a la vida". Para la agrupación argentina, las afirmaciones vertidas por De Bonafini "dañan la convivencia y las instituciones democráticas y arrojan una sombra de sospecha sobre la legitimidad de la lucha por los Derechos Humanos". Además, manifestaron su seguridad de que la "enorme mayoría de las Madres de la Plaza de Mayo y los restantes organismos de derechos humanos en Argentina no comparten las declaraciones de la presidenta".

Las polémicas declaraciones de De Bonafini siguieron mereciendo ayer respuesta desde los partidos políticos. El secretario general del PP, Javier Arenas, pidió a las Madres de Mayo que "se reúnan con las madres de las víctimas del terrorismo en España, para que comprendan ese dolor, porque bajo ningún concepto se puede navegar en posiciones intermedias cuando está en juego el derecho a la vida o la muerte, cuando hay que hablar de asesinos o asesinados".

También el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, terció ayer para afirmar que la labor de las Madres de Mayo debe diferenciarse de las declaraciones de su presidenta. "Hay que distinguir a esta señora que ahora apoya a otros terroristas, de las que han luchado contra la dictadura en Argentina", dijo.

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