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El Parlamento Europeo pide a Londres que retire su apoyo a la clonación de embriones

La Comisión Europea defiende las investigaciones, contra la opinión de la Eurocámara

El Parlamento de Estrasburgo, con representación mayoritaria de formaciones de centro-derecha, pidió ayer al Gobierno británico que revise su apoyo a la clonación de embriones humanos, y que los parlamentarios de aquel país voten en conciencia y rechacen la propuesta en ese sentido del Ejecutivo laborista de Tony Blair. El pasado 16 de agosto, Blair decidió, en un paso pionero, enviar al Parlamento londinenese un proyecto de ley para autorizar la clonación de embriones humanos con el fin de obtener células madre para el tratamiento de muchas enfermedades.

Traspasar una frontera

En una resolución aprobada por ajustada votación en Estrasburgo, la Eurocámara adoptó una postura netamente conservadora. Además de reprobar la decisión del Reino Unido, pidió a la ONU una "prohibición universal" sobre "la clonación de seres humanos en cualquier fase de su formación y desarrollo".La comunidad científica es virtualmente unánime en que la clonación de embriones humanos abre enormes perspectivas para el tratamiento de la diabetes, el Parkinson, el Alzheimer, las lesiones de médula y muchas otras dolencias. La técnica consiste en tomar una célula del paciente y usar sus genes para crear un embrión clónico. El embrión, que sólo se desarrolla unos pocos días, no se implanta en una mujer, sino que se destruye para obtener de él las células madre, que pueden mantenerse en cultivo en el laboratorio y luego producir cualquier tipo de tejido adulto. Estos tejidos se pueden trasplantar al paciente sin rechazo inmunológico, ya que son genéticamente idénticos a él.

Pero el Parlamento Europeo considera que "no existe ninguna diferencia entre la clonación con fines terapéuticos y la clonación con fines reproductivos", una declaración que la Comisión Europea encajó con especial preocupación. "Científicamente son cosas completamente distintas", dijo la portavoz del comisario de Investigación, el belga Philippe Busquin. "Impedir la clonación con fines terapéuticos sería cercenar el avance de investigaciones que pueden dar enormes resultados para tratar enfermedades como el Parkinson".

Sin embargo, para los diputados, es evidente que "existen formas de curar enfermedades graves sin recurrir a la clonación de embriones, como la obtención de células madre a partir de personas adultas o del cordón umbilical de recién nacidos".

En todo caso, los eurodiputados creen que "la clonación terapéutica, que conlleva la creación de embriones humanos con fines exclusivos de investigación, supone traspasar de forma irreversible una frontera en las normas de investigación y es contraria a la política pública aprobada por la UE". El diputado popular italiano Francesco Fiori adujo a este respecto, el miércoles en el debate, que utilizar embriones humanos en investigación es inmoral.Otro punto de la resolución que colisiona con la postura de la Comisión es el de la financiación de proyectos de investigación. La Cámara recordó al Ejecutivo europeo que "está prohibida la utilización de fondos comunitarios, tanto directa como indirectamente, para este tipo de investigación". La Comisión recordó sobre esto que el criterio lo seguirá marcando el panel de expertos externos con el que cuenta.

"La resolución del Parlamento", precisó la portavoz de Busquin, "debe ser tenida en cuenta desde el punto de vista político, pero no es en absoluto vinculante. Seguiremos acatando la opinión de esos expertos".

La resolución aprobada ayer en Estrasburgo por 237 votos a favor, 230 en contra y 43 abstenciones había sido presentada por los populares del PPE-DE, el más numeroso de la Cámara, con 233 escaños, la UEN (Grupo de Unión por la Europa de las Naciones), los Verdes y los democristianos de la EDD.

Los socialistas y los liberal-demócratas vieron rechazada su propuesta de esperar el dictamen científico del Grupo Europeo de Ética, que estará listo previsiblemente en noviembre. Las tesis de ambos grupos, defendidas entre otros por la diputada radical Emma Bonino, que abogó por "los principios del laicismo" en este terreno, quedaron aparcadas. Para la mayoría parlamentaria europea, parece evidente que "nos encontramos ante una nueva estrategia semántica que intenta delibilitar el significado moral de la clonación humana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de septiembre de 2000