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Una muestra celebra los 100 años de obras de Freud

El Museo de Historia de Viena celebra el centenario de la obra clave de Sigmund Freud con una exposición titulada Sueños 1900-2000. La muestra, que estará abierta hasta el 11 de junio y luego se trasladará a Nueva York y París, pone de relieve el impacto que tuvo la investigación del subconsciente en las artes del siglo XX. Se pueden ver 80 pinturas, fotos, collages e instalaciones procedentes de colecciones estadounidenses, así como algunos sueños traducidos en cine.Al médico vienés Sigmund Freud no se le pasó por alto que con La interpretación de los sueños estaba forjando una obra determinante para las generaciones venideras. Por eso, después de tener listo el libro, esperó a publicarlo hasta el año 1900, una fecha redonda que no habría de olvidarse. Tuvo razón el padre del psicoanálisis: la humanidad asimiló con avidez su visión del subconsciente y los artistas la aprovecharon como campo de inspiración y exploración.

Sueños y arte

Los deseos y obsesiones oníricas se reflejan en una selección de lienzos de Georges Braque, Giorgio de Chirico, Salvador Dalí, Alfred Kubin y René Magritte, Oskar Kokoschka Man Ray, Jackson Pollock, Paul Klee y otros. Impresionan los lobos blancos encaramados a un árbol de invierno que pintó Sergei Pankejeff en Mi sueño (1964). El antiguo paciente de Freud esperó a cumplir los 70 años antes de plasmar en un cuadro la imagen de una pesadilla que su célebre terapeuta había interpretado como trauma sexual de la temprana infancia. Más reciente, El sueño de las manzanas (1990), del pintor cubano Juan González, enfermo de sida, asocia deseos de eternidad con lo más efímero. A la pintura se sumaron en el siglo XX otras técnicas, como el collage, el fotomontaje y las instalaciones, que parecían a la medida como lenguaje de la libre asociación de ideas, instrumento básico del psicoanálisis y otras terapias.

En el catálogo de la exposición, el psicólogo August Ruhs habla de la época de ebullición social, científica y artística de la que surgió Freud y señala los tempranos enlaces entre terapia y estética. La muestra, que ya se presentó en la Equitable Gallery de Nueva York, es, en la capital austriaca, una exposición silenciosa y de reducidas dimensiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de mayo de 2000