Christian Bale entusiasma en 'American Psycho'

Aquel niño al que Steven Spielberg metió en un campo de concentración en El imperio del sol ha explotado ahora como actor en American Psycho. Christian Bale ha luchado hasta obsesionarse por este papel, un personaje que creó para la literatura Bret Easton Ellis y que ahora la directora canadiense Mary Harron ha puesto en imágenes. Este retrato de yuppies, pijos y brokers de Manhattan con vocación de asesinos en serie se pasó ayer en la sección oficial fuera de concurso del Festival de Berlín, donde llegó precedida del éxito que ha conseguido en Sundance, el encuentro de cine independiente mundial organizado por Robert Redford.Bale se mete en la piel acribillada de potingues caros y en la mente deformada a causa de inversiones, nueva cocina y tarjetas de presentación de Patrick Bateman. Este actor deslumbró ayer con la composición llena de vericuetos y el partido que le saca a un personaje mediante el que se retrata una década de histeria materialista mundial. "No es un personaje que pueda agradar a la gente, pero yo no soy actor por el hecho de caer simpático a nadie", aseguró Bale con su tono de voz de catacumba y la presencia de triunfador que plasma en American Psycho, una película que no va a dejar indiferente a nadie y de la que alguien avisó a Bale que si decidía hacerla, cometería un suicidio en su carrera.

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Obsesión por el papel

Pero el joven galés, que ahora vive en Nueva York, hizo oídos sordos al consejo y se obsesionó tanto con el papel que aseguró haber pasado momentos difíciles que ahora se ven más que reconocidos. Una de esas crisis le vino cuando casi se lo arrebatan y se lo dan a Leonardo DiCaprio. "Se lo ofrecimos a DiCaprio, es cierto, pero ahora nos alegramos de que haya sido Christian quien finalmente lo hiciera porque era un papel hecho para él", aclaró el productor ejecutivo del filme, Joe Drake, quien, junto a la actriz Chloe Sevigny -candidata al Oscar este año por su papel en Boys don't cry- acompañaron a Bale en la presentación de esta película en la Berlinale.

"No soy tan pijotero como Patrick Bateman, pero sí tuve que obsesionarme con la vanidad del personaje, tuve que volverme aburridamente disciplinado", aseguró Bale.

La biblia a través de la cual Bale conoció perfectamente las creencias de su monstruo fue el libro de Ellis. "En el libro encontré todo lo que necesitaba el personaje". ¿Por qué un británico para modelar un icono americano, al parecer, tan reconocible por muchos? "Según Mary Harron, ella prefería un británico porque le daría al personaje una dimensión clasista y despreciativa que los actores americanos, quizá, no iban a conseguir", aclaró Bale.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 18 de febrero de 2000.

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