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El vertido de cianuro amenaza los acuíferos de Yugoslavia y Hungría, según los expertos

La comisaria de Medio Ambiente de la UE viaja a Rumania para visitar la zona del vertido

Expertos en hidrología de Yugoslavia han alertado del riesgo de que el agua contaminada con cianuro por el vertido de la balsa minera rumana de Baia Mare se filtre a los acuíferos y afecte a las poblaciones que consumen agua procedente de pozos. La comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallstrom, ha anunciado que se desplazará el próximo jueves a Rumania para conocer los daños ocasionados. En su origen, el vertido contenía valores de cianuro 700 veces superiores a los admitidos, pero se han disuelto al llegar a las caudalosas aguas del Danubio.

Las autoridades locales han suspendido el suministro de agua a un barrio de Belgrado como medida de precaución. Según los últimos análisis, la concentración de cianuro ha descendido a 0,02 miligramos por litro, por lo que ha disminuido el peligro.El profesor del Instituto Químico de la Universidad de Novi Sad y jefe de la cátedra para la protección del Medio Ambiente, Bozo Dalmacija, ha declarado que existe la posibilidad de que ciertas concentraciones de cianuro y metales pesados penetren en los acuíferos de las zonas ribereñas del Tisza y contaminen los pozos de donde extraen agua para el consumo las poblaciones próximas. "Habría que controlar a partir de ahora el paso de las aguas hacia los pozos." Aseguró, sin embargo, que los cultivos de esa zona fértil "no están amenazados, ya que se espera para dentro de pocos meses que la microflora de la tierra disuelva el cianuro", informa Efe.

El ministro serbio de Medio Ambiente, Branislav Blazic, ha pedido que Rumania sea condenada en las instancias jurídicas internacionales por haber causado la catástrofe. Este país ha iniciado ya conversaciones con sus vecinos de Hungría para negociar algún tipo de indemnización. El ministro húngaro de Medio Ambiente, Pal Pepo se ha desplazado hasta Baia Mare, localidad rumana donde se desbordó la balsa minera. Según la agencia estatal Rompress, Pepo ha mantenido una entrevista con Anton Vlad, el Secretario de Estado rumano del Agua, Bosques y Medio Ambiente. "Estamos valorando los daños, no podemos hablar de compensaciones hasta que no los conozcamos", ha señalado un portavoz oficial.

La copropietaria, junto al estado rumano de la mina, la compañía australiana Esmeralda Exploration, ha rechazado la responsabilidad del desastre ecológico. Un equipo de expertos medioambientales de la compañía minera vuela a Rumania para inspeccionar el accidente e intentar demostrar su inocencia. La empresa asegura que la catástrofe ha sido exagerada por los medios de comunicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de febrero de 2000