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SANIDAD

Un 43% de europeos sobrevive al cáncer

La esperanza de vida está 15 puntos por debajo de la conseguida por la medicina de EEUU

Los europeos que hoy padecen un cáncer viven más que hace 10 años. Un tercio de ellos se cura. El segundo informe Eurocare, que acaba de ser publicado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (Lyón) revela, en comparación con los primeros hallazgos al inicio de los ochenta, que la supervivencia en tumores como el colorectal, el de mama, el melanoma o ciertos linfomas ha crecido hasta 10 puntos, gracias a mejores tratamientos y, especialmente, al diagnóstico precoz. A los cinco años de la detección, permanecen vivos y con buenas expectativas un 43% de los afectados (35% de hombres y 50% de mujeres), cota, no obstante, lejana del 59,4% alcanzado en Estados Unidos.

El cáncer no es la primera causa de muerte en Europa. Por delante han estado siempre las enfermedades cardiovasculares; sin embargo, su anuncio entra en las familias como una sentencia. Las últimas noticias permiten ser más optimistas. Hoy, en Europa, se vive con cáncer más tiempo; actualmente sobreviven casi el 77% de las mujeres diagnosticadas en la mama y un 50% de los afectados de un tumor colorrectal. Son estimaciones que hacen los epidemiólogos responsables del estudio Survival of cancer patiens in Europe, parte del proyecto Eurocare, al comprobar la sensible mejoría experimentada frente al anterior informe de 1978-1985. En este segundo trabajo, publicado como el primero por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (centro de referencia en Europa), se analizaron diagnósticos de 47 tipos diferentes de cáncer hasta 1989 y se siguió la evolución de los pacientes hasta 1994.La expectativa de vida a los cinco años de la detectación del tumor ha crecido para todos aquellos de relativo buen pronóstico, especialmente los citados, además del de próstata, el linfoma de Hodgkin y el tumor de testículo. No sucede lo mismo con los cánceres más mortíferos, que son el de pulmón, esófago o páncreas, a los que apenas sobrevive un 10% de los pacientes.

Tras analizar 45 registros de cáncer de 17 países europeos, los resultados confirman que el éxito de la lucha contra el cáncer está íntimamente ligado al nivel de renta y asistencia sanitaria de cada país. El mismo esquema se repite por regiones dentro de cada país. Así, los que tienen mejores cotas de supervivencia están al norte europeo (Finlandia, Suecia e Islandia), a larga distancia de las naciones del Este analizadas. Por ejemplo, en Suecia supera un tumor de riñón el 48,7% de los hombres diagnosticados, frente al 31% en Estonia. En una franja intermedia se sitúan el centro y sur del continente: Francia, Alemania, Italia, Holanda y España. Una sorprendente excepción afecta al Reino Unido y Dinamarca, dos países que han repetido bajos resultados en los dos informes Eurocare sucesivos.

Deficiencias en mayores

Por término medio, el informe europeo concluye que, a los cinco años del diagnóstico oncológico, están vivos un 35% de los hombres y un 50% de las mujeres afectados. Aun con mejores perspectivas que hace una década, las cifras están bastante lejos de las obtenidas en Estados Unidos: un 57,5% para varones y un 61,4% para mujeres, según las últimas estadísticas del programa SEER 1973-1995 del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU.Pocos argumentos deja esta brecha a quienes defienden la medicina europea frente a la sanidad privada norteamericana. El director del informe, el italiano Franco Berrino, epidemiólogo responsable del Instituto de Tumores de Milán, matiza el dato. "La diferencia entre Estados Unidos y Europa no es la misma para todas las edades. En jóvenes, la supervivencia es la misma, si bien es verdad que en mayores aumenta. Con estos datos no se puede concluir a primera vista que el tratamiento es mejor. De hecho, para algunos tipos de tumores con terapias farmacológicas claras, la supervivencia es la misma. Esto sugiere que la calidad del tratamiento es muy similar, aunque no podemos asegurarlo hasta no profundizar. Puede que haya una mayor inversión en diagnóstico precoz, lo que hace que las posibilidades de curación sean mayores", afirma Berrino.

Para explicar estas diferencias, europeos y estadounidenses acaban de constituir un grupo de trabajo. "Lo primero que debemos hacer es unificar la metodología y los datos de los registros. Se necesitan también estudios que tengan en cuenta el momento exacto en que se diagnostica un cáncer en un continente y en otro", subraya el epidemiólogo.

En relación con lo anterior, el informe Eurocare2 confirma un dato ya revelado en el Eurocare1, y es el "pobre pronóstico para los pacientes mayores". La supervivencia "es inversamente proporcional a la edad del diagnóstico para casi todos los tumores y en todos los países. Esto puede atribuirse en parte a un diagnóstico en un estadio avanzado y al estado de salud de los pacientes mayores, lo que hace menos efectivo el tratamiento, o también a que no haya sido correctamente aplicado. Prejuicios culturales con los pacientes mayores, tratados menos intensivamente que los jóvenes, podrían contribuir también a este hallazgo", dice el informe. En resumen, los pacientes europeos mayores de 54 años tienen un 60% más de riesgo de fallecer a causa de un cáncer. El tumor prostático es una excepción en el hombre, y el de, mama en la mujer (entre ambos extremos, las más jóvenes tienen peor pronóstico que las mayores de 60 años, si bien el mejor pronóstico está entre los 40 y los 49 años).

El diagnóstico precoz ha sido el factor decisivo para mejorar los índices de supervivencia en algunas localizaciones tumorales. En concreto, en el cáncer de mama, y en el de cuello uterino, melanoma y próstata. Berrino está convencido de que, en cáncer de colon y de pecho, "el diagnóstico precoz ha sido más importante que las innovaciones terapéuticas" para alargar la vida. La mayoría de los países europeos ha desarrollado en esta década campañas específicas de detectación de ambas enfermedades.

Para otros procesos oncológicos, el desarrollo de nuevos tratamientos y su correcta aplicación han sido la clave. Es el caso del cáncer de testículo, curable en un 90% de los casos, y del linfoma de Hodgkin, con tratamiento eficaz desde hace dos décadas, lo cual hace difícil explicar las diferencias de supervivencia halladas entre países. El informe señala concretamente a España, junto a Estonia, Polonia, Eslovaquia y Escocia, con supervivencias en Hodgkin por debajo de la media europea.

Diferencias por sexos

Cinco años de supervivencia tras la detectación de un cáncer no significa la curación. Es cierto, pero los epidemiólogos europeos están comprobando que, a partir de esta fecha, la supervivencia se mantiene con gran frecuencia. Los estudios de supervivencia a 10 años, uno de ellos en Italia, permiten asegurar a los responsables del informe Eurocare2 que hoy se cura más de un tercio de los enfermos de cáncer.Por sexos, el pronóstico del cáncer también muestra diferencias. En Europa, más claramente que en Estados Unidos, a juzgar por los datos, se ha visto una mayor resistencia de la mujer frente a un proceso tumoral. Los parámetros para casi todos los tipos de cáncer, excepto el de vejiga y algún tipo de linfoma, dan a las enfermas mayores probabilidades de supervivencia. La explicación aún no está clara, pero una de las razones, quizá la más decisiva, es que la mujer se ve afectada en menor medida por tumores agresivos muy frecuentes en el varón: páncreas, esófago o pulmón. La tendencia puede quebrarse si se confirma el aumento de cáncer pulmonar en las fumadoras.

Otro de los argumentos barajados es la mayor preocupación de la mujer por su salud, lo que la lleva a estar más atenta a los signos de una enfermedad incipiente. Así se constata en algunos países por la frecuencia con que se realiza en ellas un diagnóstico precoz de melanoma, frente al porcentaje de varones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999