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Reportaje:

El sida impide a África aprovechar los avances del siglo XX, dice el Banco Mundial

La enfermedad "se traga" el 20% del incremento de la renta de los subsaharianos

El sida en África ya no es sólo un problema de salud: los estragos que está causando el virus VIH en algunos países ponen en grave riesgo la economía y el tejido social del continente, según el Banco Mundial, que teme que el continente "entre en el siglo XXI viendo cómo se desvanecen los progresos logrados en el siglo XX". La propagación del virus -la mitad de los niños nacen infectados y la esperanza de vida se ha reducido 17 años- podría producir largos periodos de crecimiento negativo. El 20% del incremento de la renta por habitante del África subsahariana se evapora por efecto del sida.

Las cifras de la catástrofe sanitaria que está causando el sida en África ya son bastante conocidas: más de 22 millones de personas están infectadas actualmente, el año pasado murieron a causa del VIH un millón y medio de personas, y la probabilidad de que un adolescente de 15 años de Zambia se contagie es del 60%. La novedad, según el Banco Mundial, es que el crecimiento del sida en África es ya también un problema de desarrollo, que afecta a las estructuras económicas y al tejido social del continente tanto como los conflictos armados o la deuda externa."El sida es hoy la mayor amenaza para el desarrollo de África, con consecuencias catastróficas y que, me temo, se agravarán", advirtió ayer Callisto Madavo, vicepresidente para África del Banco Mundial, en el segundo día de la XI Conferencia Mundial sobre Sida y otras enfermedades de transmisión sexual que se desarrolla en Lusaka (Zambia), y que finalizará el jueves. En la reunión participan, además, Onusida (la agencia de Naciones Unidas a cargo de la epidemia), investigadores y diversas compañías farmacéuticas. Ningún presidente africano, sin embargo, se ha acercado al foro, y esto -un mayor compromiso político- es lo que hace falta para intentar revertir la situación, según han afirmado los asistentes.

Actualmente, el tratamiento del sida demanda a las economías de países como Zimbabue la mitad de su presupuesto sanitario. En otros, como Botsuana y Namibia, hasta el 80% de las camas hospitalarias están ocupadas con personas infectadas con el virus VIH. Esta inflación del gasto hospitalario produce, según el Banco Mundial, un enorme deterioro del sistema educativo, ya que, según sus cálculos, el tratamiento de un paciente de sida cuesta al año lo mismo que la escolarización de 10 niños. El problema de la educación toma una dimensión aún más trágica si se tiene en cuenta que uno de cada tres maestros en Zambia está infectado y todos los días muere un profesor en Costa de Marfil.

En Zimbabue, uno de los países más afectados, la muerte por sida de los agricultores cabezas de familia ha hecho que el coste del trabajo rural aumente un 61%, y en Malaui ya están encontrando problemas para encontrar agricultores que trabajen la tierra. Estas muertes, además, provocan otras circunstancias que alimentan el círculo vicioso: sus hijos abandonan los estudios y sus mujeres, según el Banco Mundial, ingresan en el negocio de la prostitución, con lo que aumentan notablemente sus posibilidades de contagiarse. El absentismo y las rotaciones de empleados -cada vez menos cualificados- están haciendo perder mucho dinero también a las empresas privadas. "Lo que está en juego es la posible caída de hasta un 25% de la economía del África subsahariana, donde el sida ya no sólo mata, sino que ha transformado completamente la naturaleza de la vida", concluyó Madavo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de septiembre de 1999