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Un raro caso de terapia genética

Las grandes esperanzas suscitadas por la terapia genética -la posibilidad de reparar dentro de la célula un gen dañado- no acaban de cristalizar en técnicas eficaces y utilizables en los hospitales, pero en el congreso de Atlanta se ha presentado por fin una interesante versión de esa metodología. Kenneth Cowan, del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda (Maryland, EEUU), no ha curado aún ninguna enfermedad, pero sí ha logrado modificar los genes de ciertas células humanas para fortalecer el sistema inmune de los pacientes que están recibiendo quimioterapia.Los fármacos que se usan en quimioterapia matan a cualquier célula que se esté dividiendo. Esto incluye a las células cancerosas, pero también a las del sistema inmune, entre muchas otras. Por esta razón, los pacientes que reciben ese tratamiento ven muy deterioradas sus defensas.

La técnica que Cowan ha utilizado en 12 pacientes de cáncer de mama consiste en lo siguiente. Antes de aplicar la quimioterapia, los médicos extraen de la paciente células precursoras del sistema inmune. Estas células pueden obtenerse de la médula ósea o, en ciertas condiciones, también de la sangre.

En el tubo de ensayo, los investigadores introdujeron en las células precursoras un gen llamado MDR (múltiple resistencia a las drogas). Ese gen fabrica una especie de bomba de extracción celular: cuando una toxina, o un fármaco, entra en la célula, MDR la bombea hacia fuera antes de que pueda dañar algún componente. Después, los investigadores vuelven a introducir las células precursoras del sistema inmune (ahora modificadas con el gen MDR) en la sangre de las pacientes.

El equipo de Cowan ha probado dosis moderadas de quimioterapia sobre esas mujeres. En el grupo de control, cuyas células habían recibido un gen inactivo, la quimioterapia dañó gravemente el sistema inmune en tres de seis pacientes. En el grupo que recibió el gen activo, las células inmunes sobrevivieron en seis de seis casos: la bomba MDR había hecho su trabajo y había expulsado a los fármacos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de mayo de 1999