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La oposición exige a la Universidad que la euskaldunización no merme la calidad

El Parlamento conoció ayer de primera mano el plan de la Universidad del País Vasco (UPV) para extender el uso del euskera durante el próximo lustro. El rector, Pello Salaburu, explicó con cierto detalle el complejo y minucioso proyecto aprobado hace un mes largo por la Universidad. La oposición teme que la euskaldunización merme la calidad de la enseñanza y exigió a Salaburu que lo evite. Socialistas y populares dejaron claro que consideran discriminatorio que a partir de ahora sólo se contrate profesorado bilingüe.

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La comparecencia de Salaburu ante la comisión de Educación de la Cámara comenzó con un amistoso debate sobre si la iniciativa de la cita había partido del rector o de la socialista Isabel Celaá. Se ve que la propuesta rectoral de acudir a Vitoria para presentar al flamante Parlamento los retos de la UPV y la de Celaá para que explicara "a los representantes legítimos de la sociedad" el plan que consensuado puertas adentro de la universidad se cruzaron por el camino. El rector reconoció explícitamente que debía haber enviado el documento del segundo plan de normalización del uso del euskera a los grupos parlamentarios. Recordó, no obstante, que la autonomía universitaria no lo hace imprescindible. Tras sus explicaciones, todos los grupos coincidieron en que el euskera y la calidad no son incompatibles en sí. Sin embargo, la oposición considera que existe cierto riesgo. Exigió al equipo rectoral a garantizar que la euskaldunización no ralentice la mejora de la calidad. Los portavoces de la oposición, Celaá (PSE) e Iñaki Oyarzábal (PP), aprovecharon el cara a cara para transmitir al rector su preocupación por los perjuicios que este plan causará a un pequeño colectivo de profesorado castellanohablantes. Ambos parlamentarios se referían a los jóvenes de entre 24 y 30 años que desconocen el euskera y que a partir de ahora tienen cerrada la puerta para incorporarse a la plantilla docente de la universidad pública vasca. La socialista criticó que el euskera será a partir de ahora un requisito, y no un mérito, pera enseñar en la UPV. El peneuvista Joseba Arregi se congratuló porque la UPV haya abierto la puerta para que el alumnado estudie a la vez en castellano y euskera. Recordó su tesis de que en una sociedad bilingüe la pluralidad es mayor. La contratación de 230 nuevos profesores bilingües, capaces de dar clase en cualquiera de las dos lenguas oficiales, se llevará el grueso de los 1.500 millones suplementarios que hacen falta para ampliar la oferta en euskera. El objetivo es pasar del 53% de los créditos que ahora se ofrece también en vascuence al 78% dentro de cinco años. "Las mismas comisiones [de contratación] eligen a los profesores de uno y otro idioma", afirmó Salaburu en respuesta a la inquietud de la oposición sobre los mínimos exigidos a los docentes bilingües. La intensidad de la euskaldunización en cada campus será proporcional a la implantación de la lengua vasca en cada una de las provincias. Y a oferta en cada carrera hoy. El PP aclaró su duda sobre si sería homogénea. Salaburu explicó a la comisión que sólo los partidarios de una universidad monolingüe, en castellano o euskera, se oponen al plan. La junta de gobierno lo aprobó a principios de marzo sin votos en contra y cuatro abstenciones. La sesión parlamentaria dejó patente que, aunque la oposición tiene sus reticencias hacia el procedimiento para ampliar la presencia del euskera en las aulas y pasillos, todos los grupos son partidarios del bilingüismo en la Universidad. Las discrepancias surgen al abordar cómo y a qué ritmo hacerlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de abril de 1999

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