Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
SEMANA SANTA 99

La Semana Santa salva su ecuador

El día amaneció soleado, pero se fue nublando. Sin embargo, a primera hora de la tarde había ya una multitud en las calles de Málaga. La del Miércoles Santo es una noche de solera. La salida de las Fusionadas de la Iglesia de San Juan convoca a tantas almas que resulta difícil creer que quepan todas en las calles angostas que la rodean. Muchos se van a la Plaza de la Aduana para ver en lugar preferente cómo Jesús El Rico repite su milagro de cada año y libera a un preso de la cárcel de Málaga. El agraciado este año fue Miguel Maldonado, de 44 años, que cumplía 15 de condena por complicidad en un homicidio. La Virgen de la Paloma llenó el cielo de aves blancas a su paso ante los ojos alucinados de los niños. Y La Expiración, única procesión de Málaga que sale de madrugada, inundó las calles de luto desde los tronos del Cristo y la Virgen de los Dolores, tan fastuosos como delicados. En Granada salieron cuatro hermandades, aunque el punto culminante de este día es la subida del Cristo de los Gitanos hasta la antigua abadía del Sacromonte, y especialmente el tramo de las Siete Cuestas, donde los gitanos cantan saetas, entre hogueras y palmas. Además, se trasladó el Cristo del Silencio desde la iglesia de San Nicolás a la de San Pedro para salir en procesión de noche. En Almería, donde comienzan a llenarse las playas gracias al buen tiempo, hicieron su estación de penitencia las cofradías de Los Estudiantes y El Prendimiento. Los cielos nublados, que pronosticaban lluvias en Jaén, no evitaron que el Cristo del Amor y el Cristo de la Buena Muerte. En Huelva, salieron la vírgenes de la Victoria y de la Esperanza, dos dolorosas que rivalizan en popularidad y hermosura. Estas imágenes eclipsan el protagonismo de los pasos de misterio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de abril de 1999