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Cultura acepta el traslado del horno de AHV en Sestao a un entorno próximo

La consejería de Cultura ha aceptado el traslado del horno alto número 1 de Altos Hornos de Vizcaya (AHV), declarado monumento en septiembre pasado, de su actual ubicación en Sestao, pero bajo estrictas condiciones: que sea a un entorno próximo y con similares condiciones al actual. Cultura admite parcialmente las alegaciones de la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), aunque establece que el coste de la operación recaiga en los propietarios, en contra de la opinión de la acería.

La declaración como monumento del horno, inaugurado en 1959, creó una gran polémica. La ACB se opuso al argumentar que afectaba a sus planes de ampliación, puesto que imposibilitaba el acceso ferroviario e inutilizaba unos 40.000 metros cuadrados de superficie. Ante ello, pidió a Cultura el traslado a Barakaldo, junto a la Ría. Casi seis meses después, Cultura ha establecido el régimen de protección de la histórica instalación de AHV, que incluye los elementos auxiliares como son tres estufas, el colector de gases, el sistema de depuración y la nave de colada. Mantiene un área protegida de 2.800 metros cuadrados dentro de la parcela de 400.000 metros cuadrados de las instalaciones de Sestao, pero incluye un régimen especial que posibilite el traslado ante "la reciente reutilización industrial" de la zona. "Se autoriza excepcionalmente su traslado a otro emplazamiento previamente seleccionado que reúna similares condiciones que el actual", establece Cultura. Las condiciones son que se encuentre en un entorno próximo, con unas características similares derivadas de "su situación sobre la plataforma artificial creada sobre la ría en esta zona" y en una adecuada "relación espacial" con otros elementos del proceso siderúrgico "evitando una excesiva proximidad entre distintas instalaciones". Las exigencias se completan con la elaboración de un anteproyecto de ingeniería, un proyecto de reconstrucción y otro de rehabilitación, un estudio económico-financiero y varias condiciones estrictas para el desmontaje. El Gobierno vasco incide en que el traslado se realizaría "a instancia del interesado afectado", que sería la ACB. Los costes de los trabajos de restauración, según las experiencias constatadas por el Departamento de Cultura en otros países europeos, rondarían los 100 millones de pesetas. La ACB, en cambio, aseguró en un comunicado que la resolución de Cultura no aclara la financiación de la conservación, que según sus datos se elevaría a más de 500 millones, a lo que "cabría añadir unos importantes costes de traslado". A su juicio, el cambio de ubicación debe ejecutarse "por cuenta de la Administración". "El informe encargado por Cultura para el estudio de las experiencias llevadas a cabo en Alemania para el mantenimiento de antiguas instalaciones siderúrgicas revela que el alto coste de su conservación nunca ha sido soportado por las empresas titulares de dichos bienes", añade la ACB. Tras la resolución gubernamental, se abre otro periodo de alegaciones, tras la cual se iniciará, si se cumplen las condiciones, el previo traslado a otro emplazamiento y las labores de conservación del horno alto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 1999

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