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Cada vez mejor situados

Los verdes italianos han visto reforzada su posición en el Gobierno de centro-izquierda tras la caída del Ejecutivo presidido por Romano Prodi, en octubre del año pasado. Con el ex comunista Massimo D'Alema en Palazzo Chigi, han pasado a controlar no uno, sino dos ministerios: el de Medio Ambiente, del que es titular Edo Ronchi, y el de Igualdad de Oportunidades, encargado a la intelectual de izquierdas y ecologista Laura Balbo. Balbo ha sorprendido a la sociedad italiana anunciando la posible creación en su departamento de una dirección general dedicada a estudiar exclusivamente las desigualdades que sufren los homosexuales en Italia. La Federación de los Verdes cuenta con un puñado de subsecretarios, alguno de ellos tan relevantes como el de Justicia, Franco Corleone, mientras algunos de sus parlamentarios más destacados, como Mauro Paissan, portavoz de los verdes en la Cámara de Diputados, es el número dos en la comisión de vigilancia de la RAI, la radiotelevisión pública italiana.

Otro diputado de la federación, Alfonso Pecoraro Scanio, preside la Comisión de Agricultura de la Cámara. En la órbita verde gira otra estrella de la política italiana, Francesco Rutelli, alcalde de Roma con grandes aspiraciones, mientras otro histórico del movimiento ecologista, Chicco Testa, preside la empresa eléctrica nacional Enel. Por no hablar de otros históricos como el diputado Massimo Scalia o Marco Boato, a quien correspondió la redacción del borrador relativo a la justicia en la fallida comisión bicameral para la reforma de la Constitución.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1999