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Vertido de 50.000 metros cúbicos de agua ácida por la rotura de una balsa en Huelva

La Junta de Andalucía resta trascendencia al incidente, causado por el temporal

La rotura de una balsa de fosfoyesos (unos residuos ácidos de la fabricación de abonos) provocó el jueves el vertido de 50.000 metros cúbicos de agua ácida a la ría de Huelva. La consejería andaluza de Medio Ambiente abrió ayer un expediente para determinar las causas del vertido, procedente de los procesos industriales de las fábricas Fertiberia y Foret, del polo químico onubense. La balsa, de 70 hectáreas, está situada en las Marismas del Rincón, en las afueras de la capital, y se desmoronó durante el temporal que azotó la ciudad el jueves.

Fertiberia y Foret fabrican abonos químicos a partir de una variedad de materiales minerales. En el proceso se producen como residuos una mezcla de carbonatos (de ahí lo de yeso), sulfatos y fosfatos, además de ácidos sulfúrico y fosfórico. Todos estos compuestos acaban formando una papilla que se almacena en las balsas de residuos.Los técnicos de la factoría, que trabajaron en la zona durante toda la noche, trasvasaron el contenido de la balsa afectada a otra anexa que contiene agua limpia y que se encuentra a un nivel inferior, realizando un corte en el muro, y posteriormente taponaron las grietas con sacos de cemento para evitar nuevas filtraciones, "por lo que a primera hora de la mañana de ayer se consiguió cerrar la salida de agua", según el delegado de Medio Ambiente de la Junta, Manuel Eugenio Romero.

La Administración minimizó la importancia del suceso: "La situación está totalmente controlada. Las medidas que hemos tomado en la confluencia del río Tinto y la ría de Huelva nos han dado un pH (indicador de acidez) de 2,5 y lo que se desbordó tenía un 1,5, con lo cual el grado de acidez de las aguas no es alto", aseguró Romero, que añadió: "Si la respuesta de la empresa Fertiberia y de la Administración no hubiera sido inmediata, la cantidad de agua vertida hubiera sido mucho mayor". El responsable de la Administración aseguró que, en cualquier caso, "se depurarán todas las responsabilidades que sean necesarias".

Vigilancia

La Junta va a realizar "un exhaustivo informe de lo sucedido" en los próximos días y mantiene un dispositivo de vigilancia en la zona, aunque piensa que "el agua ácida no tendrá grandes repercusiones cuando se mezcle con la masa de la ría".

La opinión de los conservacionistas es totalmente contraria. Juan Romero, portavoz de Ecologistas en Acción, aseguró que "se trata de una nueva catástrofe medioambiental, parecida a la de Aznalcóllar, pero en menor medida". "Es una chapuza consentida por la Junta porque nosotros ya advertimos que esas balsas, que ocupan una superficie de 1.200 hectáreas, no tienen capacidad suficiente para albergar tantos residuos, 14.000 metros cúbicos al día, con altos niveles en metales pesados como cobre, arsénico y hierro".

Juan Romero acusó a los responsables de las dos empresas de lo ocurrido y aseguró que éstos "deberían sentarse en el banquillo, porque se ha producido un delito ecológico".

Los ecologistas ya han comenzado a estudiar las posibles repercusiones del incidente, "que afectará de manera importante al ecosistema de la zona". Los conservacionistas mantienen desde hace años una batalla con la Administración sobre los presuntos efectos contaminantes de los residuos sobre la ría y la ciudad.

La empresa Foret vertía a la marisma del Tinto desde 1960 hasta que se aprobó la reordenación de sus vertidos y los de Fertiberia en cuatro balsas de decantación.Los ecologistas temen que el vertido pueda afectar a la vida animal y vegetal en la ría "si los metales pesados que contienen las aguas entran en disolución", aseguró Juan Romero. Si esto ocurriera, "podrían contaminarse los moluscos de la zona". El movimiento ecologista tiene previsto llevar a cabo un conjunto de actuaciones a partir del próximo lunes con la presentación, ante el juzgado de guardia, de "una denuncia contra los responsables de ambas fábricas por un presunto delito ecológico". "Vamos a exigir, de una vez por todas, responsabilidades", afirmó.

Romero explicó que "habrá que esperar acontecimientos", aunque anunció que Ecologistas en Acción informará a la opinión pública, "con documentos en la mano", sobre la peligrosidad de las balsas de fosfoyesos y "la ausencia de control de estas instalaciones situadas a escasos metros de la población".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de enero de 1999