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Control riguroso

"El campo sanitario es el que produce mayor peligro y mayor riesgo de contagio para la salud, incluso más que el ámbito de la construcción", sostiene la sección sindical de Comisiones Obreras del hospital vitoriano de Txagorritxu. Las exigencias que la inspección de Trabajo ha realizado a este centro pasa por la discriminación de los residuos en función de su origen y el diferente tratamiento que debe acompañar a los mismos. Junto a los desechos asimilables a urbanos, recogidos por la contrata municipal de limpieza de igual forma que sucede en cualquier empresa o domicilio particular, existe una serie de residuos englobados en el denominado grupo III que encierran un evidente riesgo. Se trata de productos químicos, citostáticos, tóxicos o radioactivos, que deben ser tratados en instalaciones adecuadas. Para ellos se exige la utilización de recipientes rígidos y herméticos, así como unas medidas extremas de transporte que garanticen la seguridad y la imposibilidad de un vertido peligroso de los mismos. La incineración de residuos debe realizarse bajo unos parámetros estrictos de temperatura y aislamiento, cuyo incumplimiento puede originar peligros serios por las emisiones de gases tóxicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de noviembre de 1998