Muere el pionero de la lucha antisida
Señor sida, así se conocía en el mundo científico de mediados de los años ochenta a Jonathan Mann, el pionero en la lucha mundial contra esta enfermedad. En 1986, cuando apenas se habían acuñado las siglas del nuevo y devastador síndrome, este epidemiólogo estadounidense, de 51 años, se hizo cargo del primer programa global de la Organización Mundial de la Salud (OMS) contra el sida.El tiempo ha confirmado lo certero de sus advertencias sobre el oscuro porvenir de esta epidemia, muy polémicas en su día. Como también fueron efectivos los dardos que lanzara entonces contra la falta de políticas preventivas y de recursos financieros.
Sus divergencias en este sentido con la cúpula de la OMS forzaron su dimisión en 1990. Aunque Mann continuó sus trabajos sobre el sida desde la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.
Si algún rasgo caracterizó la labor de Mann, éste fue su interés por sacar la enfermedad de sus estrictos límites médicos e incorporar todos aquellos aspectos sociales y psicológicos que la han caracterizado durante décadas. Los enfermos de sida "no son más peligrosos que otro tipo de enfermos", se esforzaba por convencer en plena locura de rechazo social contra esta dolencia en 1987. "Si marginamos a los enfermos de sida, estamos atropellando sus derechos y los nuestros como personas", insistía.
Mann perdió ayer la vida en el accidente aéreo junto a su mujer, Mary Lou Clements, investigadora sobre vacunas en la Universidad John Hopkins. Ambos iban a Ginebra para asistir a una reunión sobre vacunas organizada por el programa de Naciones Unidas contra la enfermedad.


























































