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El presidente de Greenpeace, juzgado por daños a un pesquero

El Juzgado de lo Penal número 1 de Algeciras (Cádiz) será escenario esta mañana del juicio contra el presidente de Greenpeace en España, Xavier Pastor, y otro miembro de la asociación, Fernando García Larrea. Ambos fueron denunciados en agosto de 1994 por el patrón del pesquero Costa de la Luz, al que la tripulación del buque del grupo ecologista Rainbow Warrior interceptó redes de enmalle a la deriva por considerar que se trataba de artes ilegales. Los hechos por los que Xavier Pastor y Fernando García tendrán que sentarse en el banquillo y enfrentarse a una petición de seis meses de cárcel y 15 millones de indemnización, se remontan al 14 de agosto de 1994, día en el que el barco de Greenpeace localizó, en la zona del Estrecho de Gibraltar, a varias embarcaciones que faenaban con redes de deriva, prohibidas por la legislación española y la europea. El Rainbow Warrior se acercó al mencionado pesquero al considerar que portaba las redes más largas (casi de cuatro kilómetros de longitud) e inició su intervención. Según un comunicado de Greenpeace España, Xavier Pastor advirtió al patrón del pesquero que estaba faenando con redes ilegales y en el momento de izar las artes se inició un enfrentamiento verbal entre ambas tripulaciones. Los pescadores lanzaron entonces plomos a la tripulación del buque ecologista. Ante esta situación, según el presidente de Greenpeace, el barco optó por marcharse, ya que llegó a ser perseguido por varios pesqueros. Tras estos hechos, el patrón del Costa de la Luz denunció, por cometer un presunto delito de coacciones y daños, a Xavier Pastor Gracia y Fernando García Larrea, siendo Greenpeace quien deberá afrontar la responsabilidad civil subsidiaria de los hechos. La acusación particular ha solicitado una pena de seis meses de arresto mayor y multa de un millón de pesetas para cada uno de los acusados. También ha pedido a Greenpeace una indemnización de 1.417.595 pesetas por el destrozo de la red y 2.559.047 pesetas por los 27 días que el barco tuvo que permanecer inactivo tras los incidentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de mayo de 1998