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Massera tendrá que declarar sobre los desaparecidos

El ex almirante Emilio Eduardo Massera, jefe de la Marina argentina durante la última dictadura, deberá comparecer ante la justicia por primera vez desde el proceso a las juntas militares. La Cámara (tribunal) federal de Buenos Aires le ha citado para el 19 de marzo en el marco de la investigación sobre el destino final de los desaparecidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). La citación fue solicitada por la familia del periodista y escritor Rodolfo Walsh, secuestrado por un grupo de tareas de la Marina el 25 de marzo de 1977. Nunca más se supo de él.Además del ex almirante, tendrán que declarar ante el juez otros seis represores notorios que están acusados del secuestro y asesinato de Walsh: Jorge Tigre Acosta, ex jefe de información de la ESMA, Jorge Rádice, Juan Carlos Coronel, Ernesto Webber, Juan Carlos Linares y Roberto Francisco González.

Condenado por 3 delitos de homicidio, 12 de torturas, 7 robos y 69 secuestros, Massera no puede ser juzgado de nuevo por los mismos hechos, aunque no cumplió la pena gracias al indulto del presidente Menem. A sus subordinados en la ESMA les ampara el perdón otorgado en las leyes de punto final y obediencia debida. Pese a la imposibilidad de juzgarlos, el tribunal puede recabar información a los antiguos responsables de la ESMA sobre el paradero de los cuerpos de los desaparecidos. Los siete ex militares prestarán declaración "no jurada", lo que les exime de decir la verdad. Fue el caso de la reciente comparecencia del destituido capitán de fragata Alfredo Astiz, quien, bajo la misma forma de declaración "no jurada", contestó con evasivas -"no sé, no recuerdo"- a las preguntas sobre la operación del secuestro de Rodolfo Walsh. Durante la dictadura, el ex almirante Massera convirtió la escuela donde los marinos aprendían mecánica en un centro de detención y tortura que adquirió funesta fama.

En la misma resolución, el tribunal ha citado a declarar a seis periodistas como testigos, entre ellos Silvia Ramús, ex detenida en la ESMA, a quien sus secuestradores obligaron a desarchivar los textos inéditos de Walsh robados en una operación en la casa del escritor. "Cuando me liberaron en enero del 79 las tres cajas con los papeles de Walsh seguían allí", declaró Ramús recientemente.

Debate frustrado

Mientras tanto, sigue la guerra entre Gobierno y oposición en tomo al debate parlamentario que no fue, sobre la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida. La mayoría peronista ha convocado una nueva sesión en el Congreso para el próximo miércoles, y la alianza opositora ya ha anunciado que no acudirá, por estimar que se trata de una maniobra del Gobierno. El grupo parlamentario peronista insertó ayer en varios diarios de esta capital un anuncio a toda página bajo el título El debate que no quisieron, en el que carga sobre la oposición toda la responsabilidad por el bochornoso espectáculo del miércoles pasado en la Cámara de Diputados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de febrero de 1998