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Cabañeros, las Hoces...

La sentencia del Constitucional zanja un conflicto de competencias sobre qué administración es la capacitada para elaborar la evaluación del impacto ambiental de una obra civil; y deja claro que en el caso de las obras estatales es el Ministerio de Medio Ambiente el competente. Pero no resuelve otro tipo potencial de conflictos.En el caso del trazado dela autovía Madrid-Valencia por el río Cabriel, frontera entre Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, el Gobierno castellano-manchego, en uso de sus competencias, torpedeó la alternativa propuesta por Obras Plúblicas.

El Gobierno de José Bono reguló como Reserva. Natural el territorio de las Hoces del Cabriel. Con esta figura impedía la construcción de cualquier infraestructura en una zona de su competencia. Lo mismo ocurrió con Cabañeros, cuando el Ejército lo eligió como campo de tiro. La Junta castellano-manchega frustó el intento mediante la declaración de zona protegida, hoy con categoría de Parque Nacional.En el caso de las Hoces, el entonces ministro José Borrell interpretó que al ser la linde de dos autonomías podía desempeñar un papel de árbitro. Pero desistió del empeño ante un pronunciamiento del Constitucional en favor de la plena capacidad de las autonomías para calificar de intocable cualquier zona de su ámbito territorial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de enero de 1998