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La ballena muerta en Santander tenía 50 kilos de plástico en el estómago

Los materiales ingeridos pudieron ocasionarle un estrangulamiento digestivo

La ballena que murió hace una semana en Santander tenía en el estómago una bola de plástico de 50 kilos, compuesta de materiales o desechos aún no analizados. Según los biólogos que han participado en el despiece del cetáceo, ésa pudo ser la causa de su muerte. El temporal -con olas de cuatro metros, que proseguirá cinco días más-obligó ayer a los biólogos a desechar la inmersión de los restos en el fondo del mar. Así, quedaron depositados en una fosa abierta en un lugar apartado del vertedero de basuras de Meruelo, a unos 30 kilómetros de Santander.

El hallazgo de plásticos, bolas de petróleo e incluso aves marinas es frecuente en el estómago de los rorcuales, capaces de tragar de una sola vez tonelada y media de peces de regular tamaño, cefalópodos o mariscos, si bien en este caso las dimensiones parecen muy singulares."Cuando el cetáceo se encuentra ante la manjúa [concentración de peces]", explica el director del Museo Marítimo del Cantábrico, José Luis Casado Soto, "lo que hace es sumergirse para describir una serie de círculos. alrededor; la proximidad del cetáceo, el, ruido que promueve y la enorme mancha oscura de la piel hacen. que el pescado se concentre y sea mas y mas compacto. Es cuando. súbitamente, el cetáceo emerge, con la boca abierta y dilatada su papada. La densidad de la manjúa puede ocultar plásticos u otros productos capaces, a la larga, de producir un estrangulamiento del aparato digestivo", como parece que ha ocurrido en este caso.

Ricardo Aguilar, biologo y director del área de biodiversidad de Greenpeace, declaró ayer al ser informado por EL PAÍS sobre el hallazgo: "No es la primera vez que ocurre. Ya aparecío un cachalote en las costas atlánticas francesas hace cinco años con plástico ingerido. En la inmensa mayoría de los casos se ignora la causa de .la muerte porque no se les ha cen necropsias. Se les entierra directamente o se deja que se pudran. A los que sí se les hace se les suelen encontrar plásticos .en el estómago o en las vías respiratorias"-, informa Inmaculada G. Márdones.

La ballena varada en Santander es un animal filtrador, pero también se alimenta de bancos de pequeños peces especialmente en algunas épocas del año.Cuando encuentra un banco de krill (gambitas pequeñas) o de peces, abre la boca y coge un enorme volumen de agua con lo que contenga. Aplasta el alimento con la lengua y deja escapar el resto por. las barbas.

"Nosotros hicimos un trabajo en el mar de Alborán y vivimos que el nivel de basuras flotante es tremendo", añadió Aguilar. "Encontramos entre 24 y 133 objetos por kilómetro cuadrado, un nivel 13 veces superíor al de otros lugares. En un 90% se trataba de plásticos .En otros puntos el porcentaje es menor, un 85%. En los, fondos de la isla de Cabrera encontramos un volumen de 166.859 objetos por kilómetro cuadrado. ¡En un parque natural! Unos 18.521 correspondían a plásticos; el resto, hierro, vidrio... En el Mediterráneo, los objetos encontrados por metro frontal de playa eran entre un 45% y un 80% plásticos, mientras que en las costas de Alemania son un 75% y en Nueva Jersey y Massachusetts, (costa este de EE UU) varían de un 60% a -un 93%. Otros estudios de las Naciones Unidas localizaron, 1.150 objetos por metro frontal de. playa en el Mediterráneo. Hemos comprobado, que el 30% de los peces que se capturan en este mar han ingerido plástico en diferentes cantidades".

Cada vez aparecen más animales muertos por basuras que proceden de los vertederos costeros, de los que aportan los ríos y los vertidos desde- buques. "Tiran por la borda lo que no les sirve, que no suele ser biodegradable, y permanecen mucho tiempo flotando. Algunos de ellos son restos de artes de, pesca".

El entierro de la ballena

Ayer por la mañana se cargaban en un camión las 140 piezas del esqueleto de la ballena, debidamente etiquetadas y numeradas para su traslado al vertedero, mientras que la cabeza (de 1,2 toneladas), las mandíbulas y las costillas serán conservadas en un museo. "Sin duda", comentó ayer el biólogo Gerardo García Castrillo, "habría sido un entierro más romántico sepultar los huesos en el mar. Cómo se ha de comportar la tierra en el proceso que iniciamos es cosa que ignoramos. La misma metodología previstá para la inmersión en el mar es la que nos sirve ahora..."Los biólogos levantarán enseguida un plano del enterramiento para facilitar el control sobre cada pieza a medida que el proceso avance.

Se sabe ya que la ballena era un ejemplar macho.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de noviembre de 1997