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Alfaguara crea un galardón de novela para impulsar la literatura en español

Dotado con 25 millones de pesetas y una decidida vocación latinoamericana

Anunciado ayer de forma simultánea en España y en varios países de América Latina, el Premio Internacional Alfaguara de Novela pretende impulsar la globalización de la literatura en español en las dos orillas del Atlántico. Con una dotación de 175.000 dólares (unos 25 millones de pesetas), el premio retoma el que la editorial había promovido entre 1965 y 1972. El director de Alfaguara, Juan Cruz, destacó la "vocación latinoamericana" de la iniciativa, presentada en un acto al que asistieron numerosos escritores, así como los directores que ha tenido la editorial.

Cruz quiso convertir la presentación del premio en un homenaje a los antiguos directores de Alfaguara (Jaime Salinas, José María Guelbenzu, Manuel Rodríguez Rivero, Jorge Cela Trulock y Luis Suñén) presentes en el acto, así como al editor Carlos Barral. La escritora Rosa Regás se felicitó por el "ejemplo de continuidad" de Alfaguara y lamentó la capacidad destructiva de todo lo anterior que marca el carácter de los españoles. Para ello relató la historia de los jardínes de una cárcel durante el franquismo que cada nuevo director de la prisión reformaba. "Al final no quedó ni una planta", resumió la escritora.El anterior premio de Alfaguara se convocó entre los años 1965 y 1972 y lo ganaron, entre otros, escritores como Jesús Torbado (Las corrupciones), Manuel Vicent (Pascua y naranjas) o Héctor Vázquez Azpiri (Fauna). En aquellos tiempos la dotación era de 200.000 pesetas y el premio se fallaba habitualmente el 28 de diciembre, fecha de conmemoración del nacimiento de Pío Baroja.

Tanto el vicepresidente del grupo Santillana, Emiliano Martínez, como Juan Cruz resaltaron la "vocación latinoamericana" del premio y de la editorial que lo patrocina. El director de Alfaguara recordó que la idea de globalización de las ediciones en castellano nació en 1993 con la edición de la novela de Juan Carlos Onetti Cuando ya no importe y que ha culminado, hasta el momento, con la publicación simultánea en 16 países de habla española de Los cuadernos de don Rigoberto, la última obra de Mario Vargas Llosa.

El escenario y la fecha de la convocatoria fueron elegidos de modo deliberado: en la Casa de América y la víspera del Día del Libro'. Dotado con 175.000 dólares (unos 25 millones de pesetas) y una escultura conmemorativa, el plazo de entrega de originales concluirá el próximo 30 de noviembre y el fallo se producirá en febrero de 1998, es decir, durante el centenario de la generación del 98. La convocatoria está abierta a todos los escritores "cualquiera sea su procedencia, siempre que las obras se ajusten al concepto comúnmente aceptado de novela y estén escritas en castellano". Las obras deberán ser rigurosamente inéditas. El jurado estará integrado por siete miembros y, si bien la composición definitiva no ha sido establecida todavía, es muy probable que sean cinco latinoamericanos y dos españoles. Por otra parte, el fallo se hará público en Madrid, pero se pretende que tenga un carácter itinerante.

Numerosos escritores asistieron a la convocatoria del premio, así como directivos del grupo Santillana, del que forma parte Alfaguara, encabezados por su presidente, Jesús de Polanco. Desde Juan Madrid -que fue "el primer botones de Alfaguara" según reveló Cruz- a Carmen Posadas pasando por José Luis Sampedro, Juan José Millás, Pedro Sorela, Enriqueta Antolín, Juan Eduardo Zúñiga o Dasso Saldívar se dieron cita en el histórico edificio del centro de Madrid que sirve de punto de referencia en los últimos años de la cultura latinoamericana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de abril de 1997