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Antonio López y sus compañeros llevan a Roma el 'realismo madrileño'

Francisco López, Isabel Quintanilla y María Moreno completan la muestra en Italia

Antonio López y María Moreno y Francisco López e Isabel Quintanilla forman dos de las parejas más creativas del mundo del arte español. Los cuatro, que se conocen desde los tiempos de universidad y que comparten, bajo el peso de la fama de Antonio López, la etiqueta del llamado realismo madrileño, viajan hoy a Roma, donde asistirán, el viernes, a la inauguración en la Academia de España de una exposición en la que cada uno presenta 14 obras. Todos dicen que Italia ha significado muchísimo en su obra, sobre todo Roma y la conexión con el mundo griego. La de Roma no será la primera exposición conjunta. Ya expusieron juntos en 1972 en Hannover (Alemania), bajo el epígrafe Realismo español.

En la Escuela de Bellas Artes, en el último curso, Antonio López tenía permanentemente sobre su caballete una tarjeta postal con un fragmento de los frescos de Piero della Francesca en Arezzo: dos jóvenes y un caballo. "Durante mi época de formación", dice el pintor, "todo lo relacionado con lo italiano, y a la vez con lo griego, era para mí el arte más sublime. Ese sustrato griego lo noto sobre todo en Roma y el sur de Italia. Por eso Roma me produce una curiosidad permanente, por encima de las ciudades del norte".Francisco López, hermano del también escultor Julio López, estuvo becado en la Academia de España en Roma entre los años 1960 y 1964. Durante ese periodo se casó con Isabel Quintanilla y ésta también vivió allí, "sin las obligaciones que él tenía como becario, por eso para mí fue estupendo", cuenta la pintora.

Roma de noche

En aquella etapa, Antonio López y María Moreno visitaron a sus amigos en varias ocasiones y juntos compartieron esa perspectiva de la ciudad de Roma como lugar soñado desde el comienzo de su vida profesional.En la exposición romana, Isabel Quintanilla incluye algunas obras de aquella época, una imagen del jardín de la Academia o una vista de Roma de noche, por ejemplo. Tanto ella como María Moreno exponen óleos y dibujos. De Francisco López se presentan esculturas en bronce y hierro, dibujos y relieves, y Antonio López muestra varios estudios de gran formato en relación con la ejecución de la figura del hombre, más el cuadro Madrid Sur. "Como me pongo muy pesado pidiendo cosas, he intentado que esta vez se pidiese lo menos posible a los coleccionistas", señala Antonio López. "Por eso, excepto el cuadro, todo lo demás son cosas mías. Puede resultar interesante ver esos apuntes unidos a la panorámica de la ciudad de Madrid", señala.

No es la primera vez que los cuatro artistas exponen juntos. Ya lo hicieron en el año 1972 en Hannover, Alemania, bajo el epígrafe Realismo español. "Llevamos así unidos desde el año 70", comenta Antonio López, "agrupados de manera natural, como grupo involuntario, porque los grupos voluntarios se han deshecho absolutamente todos".

Durante su estancia en Italia, Francisco López, con toda la relevancia de Roma como centro artístico universal, le veía un pero a la ciudad en comparación con Madrid: la luz. "No me gustaba tanto como la de Madrid, era, una luz a nivel del mar, lechosa, no limpia, clara y con la transparencia que me fascina de la luz de Madrid", dice.

Luces

Antonio López considera que todas las luces tienen su verdad, y añade que si tuviera que elegir lo pasaría muy mal. "Mi tío, pintor maravilloso de paisajes, hizo creaciones excepcionales de La Mancha pero también de Mallorca, con esa luz lechosa, durante su estancia en la isla", afirma.Sí hay algo, añade Antonio López, que le condicionaría en Italia con respecto al hecho de haber nacido en Tomelloso. "La ventaja de España es que está menos pintada", afirma. "Para mí esa sensación es muy importante. Siempre he pensado que en Italia hay tal saturación de arte que puede disminuir tu necesidad creativa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de mayo de 1996