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SANIDAD

Dos investigaciones obligan a revisar el protocolo español sobre el sida

Durante los últimos tres años los investigadores más vanguardistas en la lucha contra el sida venían recomendando el uso simultáneo de dos o más fármacos en lugar de la monoterapia y esta semana se presentan oficialmente en un congreso internacional en Copenhague las primeras evidencias científicas y epidemiológicas de que esto es cierto. El uso conjunto y combinado de AZT con DDI o DDC ha demostrado aumentar la supervivencia de los enfermos entre un 30% y un 50%, según avalan dos investigaciones: una estadounidense, de los Institutos Nacionales de la Salud, y otra australiana y europea hecha por un equipo británico.

Los trabajos están a la espera de publicarse en revistas científicas especializadas, momento que esperan los expertos españoles para su estudio. "Ambos aportan datos muy esperanzadores para la supervivencia de los enfermos de sida", reconoce el director del Plan Nacional sobre el Sida, Francisco Parras. Los resultados de ambas investigaciones obligan a una primera revisión der, protocolo de- consenso elaborado por los especialistas españoles pata el tratamiento farmacológico de esta enfermedad que hace apenas dos meses vio la luz.

Según Parras, el próximo día 10 de octubre habrá una primera reunión de los redactores del protocolo para evaluar. las investigaciones citadas. "Hemos solicitado información a las multinacionales y si es preciso se editará otro número del documento con las modificaciones pertinentes", avanza Parras.

Enfermos asintomáticos

Las pautas, terapéuticas recomendadas en el documento español, elaboradas en función de los conocimientos hasta el momento de su redacción, basan, las primeras indicaciones en monoterapia con AZT, y en algunos casos concretos se recomienda la terapia combinada o de sustitución si el AZT resulta tóxico para el enfermo.No sólo este aspecto estará sujeto a revisión, sino también la recomendación de no iniciar tratamiento hasta que se produzcan los primeros signos de enfermedad, a la vista de que, en concreto, el estudio estadounidense sobre eficacia de tratamientos fármacológicos se ha hecho sobre personas infectadas por el virus, pero asintomáticas.

Las investigaciones presentadas en Copenhague representan un rayo de esperanza en la lucha contra la enfermedad, tras el impacto negativo que supuso hace dos años la constatación a través del estudio Concorde de que el AZT, el primer fármaco disponible contra el sida, era capaz de mejorar la calidad de vida de los enfermos, pero no de alargar la misma.

Las esperanzas de los investigadores están puestas de momento en conseguir que esta enfermedad deje de ser mortal para convertirse en una patología crónica como otras muchas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de septiembre de 1995