Un gran fresco con personajes planos, según los críticos

Los críticos británicos coinciden en destacar la capacidad de invención, el magnífico ingenio y la hibridez compulsiva que recorre la última novela de Salman Rushdie, El último suspiro del Moro (título que se refiere a Boabdil tras su última visión de la Alhambra), pero algunos le echan en cara que los personajes están constreñidos, que el autor nunca rompe del todo su control sobre ellos y que no van mas allá del cliché.

El crítico de The Times afirma que con esta novela "Rushdie despliega triunfalmente su creatividad reprimida y deja que ésta se agite fantásticamente sobre una vida sombríamente sitiada". Peter Kemp saluda El último suspiro del moro como "un triunfo de la imaginación indoblegable" pero señala que sobre el saludable derroche de inventiva barroca en unas psiques con frecuencia grotescas "Rushdie raramente se molesta en complicar sus personalidades más allá del cliché".

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Los personajes que Rushdie introduce en su deslumbrante decorado, opina el crítico, tienen un aspecto que no es fresco: "De forma bastante paradójica, dado su empeño de hacer cosas nuevas, resistir al estereotipo y abrazar la variedad, llena sus páginas con gente cuyas figuras van de caricaturas planas a tipos que han habitado ampliamente sus ficciones previas. En particular muchos personajes, parecen poco mas que transferencias con nuevos nombres de Vergüenza".

Divertido

Elspeth Barker, en The Inpendent, es quien más entusiasmo demuestra con la nueva novela de Rushdie. "Éste es un libro maravilloso", dice, "espléndido en color y textura, magnificente en su perspectiva, salvajemente divertido; es al mismo tiempo una celebración y un canto fúnebre". En su opinión, "mujeres maravillosas dominan el libro. Articuladas, vívidas, sin escrúpulos y contradictorias, impulsivas, calculadoras, divertidas, crueles y amorosas, sirven también como metáfora de la India, la Madre India, como Madre de las ciudades".En The Observer, Michael Ratcliffe destaca el exuberante, resuelto y muchas veces divertido lenguaje de la novela, a la que califica de "enormemente satisfactoria". Sin embargo, el crítico considera que pocos personajes consiguen soltarse. "Rushdie permanece controlando totalmente, yo diría que de forma excesiva".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 07 de septiembre de 1995.

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