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Tribuna:

¿Por qué el expediente en selectividad?

A lo que parece, la selectividad no deja de ser un tema recurrente. Esta presión social y de los medios de comunicación ha sido una de las causas de que nuestro modelo de acceso sea uno de los aspectos de nuestro sistema educativo más estudiado, más revisado y más reformado. Hoy en día, con ciertos matices de especificidad, el sistema español es bastante parecido al de los países de nuestro entorno. Sin embargo creo sinceramente que aquí sigue siendo más noticia y que no siempre se trata con el rigor necesario.A mí me parece muy importante que todos los que tenemos algún tipo de responsabilidad en este estado de opi nión dejemos en claro que el acceso. universitario, necesa riamenie, es una encrucijada de intereses encontrados, de, visiones sociales contrapuestas, de decisiones técnicas que mejoran la solución de un problema, pero introducen algún riesgo en otro sentido, etcétera. Además, todo esto sucede en un contexto socio-administrativo muy dinámico con cambios anuales en ciertos parámetros de referencia. Ello hace difícil el encontrar soluciones nítidas y estables. Ningún modelo de acceso, por ejemplo, puede poner orden al maremagnum que se forma cuando, al mismo tiempo se piden plazas universitarias de una titulación con sobrante de graduados y, paralelamente, se culpabiliza al sistema universitario por el paro de tales graduados. A todos nos conviene tener claro que muchas demandas socia les y estudiantiles tradicionales no casan muy bien, en sus resultados, con la que hoy es la demanda. más resaltada en la mayoría de los medios de comunicación, esto es "poder estudiar lo que se quiera". Tampoco podemos culpar a la prueba, como habitualmente se hace, de ser la causa de no poder estudiar lo deseado. Si se eliminara, este problema seguramente se agravaría. En este momento, de modo muy similar a como ocurre en los países de nuestro entorno, actúa no tanto como prueba de admisión, cuanto como criterio de selección y distribución de alumnos en la aplica ción del numerus clausus, en unión con el expediente. Sobre esto último se me pide un comentario, pues también existe en esto, controversia, conviviendo críticas a la utilización del expediente preuniversitario del alumno por su supuesta manipulación en determinados centros, con la descalificación de las pruebas específicas por su incapacidad para medir el rendimiento continuado, algo que sólo lo pueden hacer los profesores a lo largo de años de interacción didáctica. La respuesta lógica de la gran mayoría de los sistemas educativos es la de utilizar ambos criterios.

Ante decisiones de selección importantes, los evaluadores rigurosos siempre intentan evitar la utilización de un único criterio. El riesgo de equivocación disminuye con la utilización conjunta y complementaria de criterios diversos. Esto es lo que hacen casi todos los sistemas de acceso del mundo. ¿Por qué el expediente? Porque, globalmente, es el mejor criterio aislado de la madurez académica del aspirante a universitario y el mejor predictor del rendimiento futuro. Sería absurdo dejarlo fuera. Pero es bastante vulnerable a sesgos instrumentales, no necesariamente intencionados, porque se construye a partir de muy diversas escalas. Por eso debe complementarse con otros criterios ¿Se manipulan sistemáticamente los expedientes por los centros de algún determinado tipo? La investigación no confirma esta sospecha ¿Algún centro o profesor individual lo hace. alguna vez? Probablemente. La respuesta: lógica será el intentar evitarlo, pero no cuestionar el valor del expediente.

Tomás Escudero Escorza es director del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad de Zaragoza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de mayo de 1995

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