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Entrevista:

LA NUEVA NOVELA DE GARCÍA MÁRQUEZ.

'Del amor y otros demonios' saldrá a la venta en España el próximo 23 de abril

No hay novela de Gabriel García Márquez que no provoque una tremenda expectación. De la inminente publicación Del amor y otros demonios se ha hecho ya eco la prensa internacional. Se pone a la venta en América Latina el próximo lunes y en España aparecerá el 23 de abril, Día del Libro, publicada por Mondadori. Del amor... narra la historia de una niña, casi adolescente, que es mordida por un perro. Creen sus familiares que ha cogido la rabia, pero luego se dictamina que está endemoniada. Los que la han leído aseguran que es espléndida y que posee todo el encanto de Gabo para meterse a los lectores en el bolsillo. García Márquez llegó ayer a Sevilla.

"Con ninguno de mis anteriores libros me he sentido tan inseguro, como con éste"

Gabriel García Márquez, de 66 años, ha viajado a Sevilla para asistir a las corridas de la Feria de Abril. "Mi viaje no es noticia. ¡Si me paso media vida en España! He venido a los toros". A Gabo no le gusta hablar de sus novelas, ni siquiera las relee, por miedo. Pero algo se le escapa en la apresurada conversación telefónica. "Con ninguno de mis libros me he sentido tan inseguro como con esta novela". De Sevilla viajará a Barcelona. ¿Para el Día del Libro? "¿Para un día? No, para un mes. Ya sabe que tengo casa en Barcelona". ¿En la plaza Real, como tanto se ha dicho? "No, no. Se habló mucho de eso y se publicó en todas partes que el alcalde Maragall me había ofrecido la posibilidad de tener un apartamento en la plaza Real porque la estaban rehabilitando, pero nunca me dijeron nada en concreto".Pregunta. ¿Quiere usted hablar de Del amor y otros demonios?

Respuesta. Nunca hablo de mis novelas y menos de ésta. Con ninguno de mis libros me he sentido tan inseguro como con esta novela. Ha sido algo distinto, nada ha sido igual. Sé incluso que ha circulado una copia pirata, un borrador diferente a la edición definitiva. Un diario ha publicado una síntesis y, no es que me preocupe, lo que más me ha molestado es lo mal hecha que está.

P. ¿A qué atribuye usted esa inseguridad al escribir la novela?

R. Ocurrió algo que nunca me había pasado. En muchas partes del libro era éste el que me manejaba a mí y no al revés, eso me dio una gran inseguridad. Luego me tranquilicé. Mis amigos de verdad, en los que confío, ésos que hacen el sacrificio enorme de leer un borrador y decir la verdad, me convencieron. Dijeron que les había gustado mucho, que es uno de los mejores libros que he escrito Hubo quien dijo incluso que es mejor que Cien años de soledad, novela, por cierto, que detesto. Ahora estoy contento con Del amor y otros demonios.

P. ¿Le costó mucho escribirla?

R. Hice 11 versiones diferentes y corregí seis pruebas completas de imprenta.

P. ¿Piensa usted como Juan Marsé que una novela no se acaba nunca? Ahora mismo acaba de introducir nuevos episodios en El embrujo de Shangai.

R. No releo mis libros por miedo, porque empiezo a leer y saco el bolígrafo y empiezo a corregir y no paro. Me he impuesto como norma no cambiar nunca un libro después de la primera edición. Por eso hago tantas versiones y correcciones. En el caso de Del amor y otros demonios, como, la historia sucede en Cartagena de Indias en el siglo XVIII, no quise que hubiera anacronismos ni errores de ningún tipo.

P. ¿Ha avanzado en sus memorias?

R. No, están paradas. Las escribo entre dos libros y ahora ya estoy metido en otro.

P. ¿Podemos hablar de la nueva novela?

R. Será un libro-reportaje. ¡Siento tanta añoranza del periodismo! Hace un tiempo, en un pueblecito de Colombia, se envenenó el pan y la gente comenzó a enfermar... Quise ir allí y escribir un reportaje, ya tenía el título: "El pan envenenado". Pero luego me di cuenta de que si lo hacía yo me convertiría en el reportaje. Los periodistas habrían estado más pendientes de cómo hacía yo el reportaje de lo que pasaba con el pan. Así que lo dejé correr, pero ahora estoy seguro de que sí voy a poder hacerlo.

P. Si tanta añoranza tiene del periodismo, ¿por qué no vuelve a escribir artículos, como la serie que publicó en EL PAÍS?

R. Los escribí también entre dos libros, durante tres años, para que no se enfriase el brazo, que luego hay que reaprender a escribir. Se publicaron en forma de libro. Pero esto ya pasó.

P. ¿Y la escuela de periodismo que está montando en Cartagena de Indias?

R. Tengo el proyecto bastante avanzado y la voy a llamar escuela-taller de periodismo, para distinguirla de las facultades de Ciencias de la Comunicación, que están destinadas a acabar con el periodismo. Tiene patrocionio de la Unesco y va a ser una escuela de prácticas, habrá incluso clases de utilización de grabadoras y de técnica de entrevistas. Para ser periodista hace falta una base cultural importante, mucha práctica, y también mucha ética. Hay tantos malos periodistas que cuando no tienen noticias se las inventan...

P. No serán tantos.

R. Cada vez son más los malos periodistas pero no puedo hablar mal de los colegas...

P. Volviendo a sus memorias, que serán temáticas, no cronológicas, ¿tiene ya algo escrito?

R. Sí, 100 folios. Cuando tenga 300 publicaré el primer tomo. Son capítulos independientes, que pienso dedicar al periodismo, a la infancia, a los amigos...

P. ¿De qué tratan esos primeros 100 folios?

R. De un viaje que hice con mi madre a un pueblecito colombiano. Creo que todo lo que soy salió de ese viaje.

Y García Márquez pasa a hacer las preguntas:

-¿Esto no iba a ser sólo unas declaraciones por teléfono?

-Sí, pero como usted ha hablado...

-Para que luego no digáis que soy antipático y grosero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de abril de 1994

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