La Bienal de Zaragoza enseña la parte oculta de la arquitectura

Los 'paisajes secretos' se desvelan en 12 exposiciones y un congreso

FERNANDO SAMANIEGO La segunda edición de la Bienal de Arquitectura y Urbanismo de Zaragoza (BAUZ), que se celebra hasta el domingo en la ciudad del Ebro, propone mostrar la parte más oculta, secreta y desconocida de la arquitectura, las cuestiones que no son evidentes, tras una primera edición dedicada al proyecto automático y la tecnología. Después de las fiestas del Pilar, el programa de la bienal moviliza la ciudad, marcando con banderas azules las calles y edificios en donde se desarrollan durante un mes exposiciones, seminarios y concursos.

"Zaragoza huele a arquitectura", dice Félix Arranz, director general de la BAUZ, al definir la presencia de la bienal en la ciudad junto al cierzo sobre el Ebro. Diez entidades (institucionales, académicas, profesionales y privadas) forman la actual gestora, que en los próximos días se convertirá en fundación para asegurar los objetivos y presupuestos (100 millones, de los que se gas tarán 70 en esta edición) de las próximas convocatorias.El esquema de la BAUZ se asienta sobre un congreso, dedicado en esta ocasión a Arquitectura: paisajes secretos, con tres seminarios (Territorios de borde, Ciudades dentro de ciudades y En los límites delproyecto), concursos, exposiciones y colaboraciones. Profesionales, colegios y escuelas desarrollan los contenidos a través de un equipo de comisariado vinculado a una escuela; en esta edición es Navarra y la próxima será Madrid. Junto al comisario general, Miguel Ángel Alonso, los directores de área son Ascensión Hernández (formación), Femando López Barrena: (experimental), Rafael Ordóñez (técnica), Félix Riera (imagen), Alfredo Romero (colaboraciones) y Constancio Navarro (itinerancia).

Ni Zaragoza ni Aragón tienen escuela de arquitectura, pero la bienal quiere ser un "punto de encuentro" de profesionales y estudiantes, según Miguel Ángel Alonso, en una ciudad que está a 300 kilómetros de la mayoría de las escuelas. Por primera vez se ha conseguido la participación de los colegios -en la exposición en el Paraninfo de Figuras sin paisaje, con las obras de 18 arquitectos contemporáneos olvidados- y las escuelas, con el concurso Puertas y máquinas.

Para el próximo jueves se espera una avalancha de estudiantes en trenes, con descuentos de un 30% de Renfe. En la explanada del Pilar verán la realidad de sus primeras construcciones.

La BAUZ ha establecido conexiones internacionales, con la Bienal de Venecia y el encuentro de Burdeos, centrado en la imagen. En este contexto se muestra el premio internacional Palladio en el edificio Pignatelli, con los proyectos premiados y seleccionados en la edición de 1993 sobre obras de arquitectos menores de 40 años. Entre ellos figuran un trabajo premiado, una nave industrial en Oñate, y el parque Cuña Verde de La Latina, en Madrid, y la restauración del palacio Fontes, de Murcia.

En Venecia estarán el año próximo dos pabellones proyectados por estudiantes de las escuelas de Madrid y Barcelona, que acaban de recibir los primeros premios del concurso Puertas y máquinas, propuesto por la BAUZ, cuyas maquetas se exponen en el Museo Gargallo. En esta semana quedarán construidos los ocho pabellones seleccionados, situados en los alrededores de la Lonja y la Seo, al no permitir el Ayuntamiento, por "motivos técnicos", que se situaran frente al Pilar.

Pensar Veruela, en el palacio de Sástago, es una visión multimedia del monasterio cisterciense de Veruela, con una videoinstalación de Félix Riera -una gran cruz de hierro y 12 pantallas- "que recrea un mundo sensitivo", los planos del arquitecto restaurador José María Valero y fotografías de Alfredo Romero. Riera produce Rutas imaginarias, en donde seis videógrafos recorren Zaragoza para convertirla en "una ciudad invisible".

La bienal también descubre los edificios de Ricardo Magdalena (teatro Principal, paraninfo), que recorren escolares; las fotografías urbanas de Perfiles secretos, y dos polémicos proyectos de la ciudad: el concurso de la Ribera Norte, al otro lado del Pilar, ganado por Maruri, Cánovas y Amann entre 84 proyectos, y el Museo Aragonés de Arte Contemporáneo (MAAC), paralizado por el municipio socialista, cuyos proyectos se exponen en el Museo Provincial. Mario Botta ha sido el premiado frente a Moneo, Aulenti y otros finalistas de un concurso regional.

Seis mochilas

El arquitecto José María Torres propone seis mochilas para llevar la arquitectura a cuestas. Tienen sus correas de cuero, capaces de soportar una marcha scout, unidas a partes de madera y cristales hasta formar un artefacto. El autor reflexiona sobre instantes concretos de la arquitectura para mostrar "la diferencia o la identidad entre ser arquitecto y llevar la arquitectura encíma". Los títulos: Cinco sentidos, Tubos de la memoria, Biografia, La diana, La palabra y Mapas enseñan de nuevo esa relación. Junto a esta meditación irónica, en el mis mo patio del palacio de los Torrero se pueden leer 11 miradas a paisajes extraños, comentarios de aragoneses a preocupaciones ciudadanas, como las plazas, el futuro del barrio del Tubo, el cine Fleta, el pabellón polideportivo de Huesca, el plan general, el mobiliario, el auditorio, Teruel y la fiebre del hermoseo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 13 de marzo de 1994.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50