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La Ertzaintza descubrió que alguien pintó en la cueva de Zubialde durante 1990

El estudiante que encontró las pinturas de Zubialde tendrá que devolver 10 millones de pesetas

Las representaciones de animales y signos de las cuevas alavesas de Zubialde, calificadas por expertos como "una fantástica falsificación", fueron modificadas en parte entre abril y diciembre de 1990 por alguna persona que tenía acceso a la cueva, según un informe de la policía vasca. El descubridor de la cueva, Serafín Ruiz Selfa, firmó una dieclaración jurada en la que aseguró que durante esos meses, en que no coirnunicó su descubrimiento a las autoridades culturales de la provincia, entró solo en la cueva. El diputado de Cultura de Álava, Pedro Ramos, entregó ayer al fiscal Alfonso Aya un informe con las irregularidades. Las pinturas -20 figuras de animales, 49 signos y seis manchas- fueron datadas en un principio en 13.000 años de antigüedad.

Ramos ha reclamado a Ruiz Selfa la cantidad neta de 10 millones de pesetas entregada en concepto, de colaboración económica para que siguiera sus estudios de espeleología. El convenio suscrito con él por el anterior diputado de Cultura, José Ramón Pecifia, estipulaba que en caso de que el conjunto pictórico fuera falso la cantidad sería devuelta. Serafín Ruiz Selfa, espeleológo y en aquella época estudiante de cuarto curso de Historia, descubrió, según explicó, la entrada de la cueva el 4 de abril de 1990, aunque no comunicó su hallazgo a la Diputación de Álava hasta siete meses después.

Pedro Ramos explicó ayer que Ruiz Selfa, de 31 años y que trabaja en Vitoria, se mostró consternado cuando se le reclamó el dinero, aunque "no pareció que cerraba la puerta a devolver la cantidad".

Serafín Ruiz, localizado ayer en su lugar de trabajo y confirmada su presencia por un compafiero, declinó hacer declaraciones.

Acciones judiciales

El fiscal jefe de la Audiencia Províncíal de Vitoria, Alfonso Aya, expresó ayer su intención de iniciar las acciones judiciales oportunas a la mayor brevedad. Serafín Ruiz será llamado a declarar en los próximos días.

El informe presentado ayer en la fiscalía por el diputado de Cultura incluye un minucioso estudio sobre unas diapositivas que el descubridor de la cueva mostró en diciembre de 1990 a las autoridades culturales, para demostrar la existencia de pinturas. El trabajo analítico de las imágenes fue realizado por el Laboratorio de Imagen de la Policía Autónoma, el mismo que montó el operativo técnico que permitió filmar la operación Easo desenmascarando la trama de extorsiones de ETA a empresarios en San Sebastián.

Serafín Ruiz presentó a los expertos en arte rupestre una serie de imágenes obtenidas por él en la cueva entre los meses de abril y diciembre de 1990, tiempo en el que sólo él conocía su existencia. El estudio de las diapositivas realizado por la Ertzaintza demuestra de manera rotunda la falsedad de las pinturas. Varios de los animales y signos que pueblan las paredes de Zubialde fueron retocados y modificados entre los meses de abril y diciembre.

Según el laboratorio, Serafín Ruiz hizo dos series de transparencias, una en abril y otra en noviembre, ambas reconocidas por el autor, y presentadas con fechas y números. Sin embargo el laboratorio reconoció una tercera serie, cuya fecha y existencia era desconocida, además de ocultada por el autor, y algunas de cuyas diapositivas fueron intercaladas entre las dos series.

El estudio de colores de las imágenes permitió descubrir variaciones en los motivos pictóricos entre esas dos fechas, a pesar de que sobre algunas de las imágenes Ruiz Selfa había pintado con rotulador, no se sabe con qué fin. Se trata de pequeños trazos en el mamut, algunas rayas en otros animales y marcas que ponen de relieve la falsedad de las pinturas. Se fechaba su antigüedad, como máximo en. un año. Estas variaciones, además de apreciarse y definirse en un análisis microscópico son visibles en una proyección de las imágenes positivas.

Por otra parte, el laboratorio de la Ertzaintza, analizando las gelatinas de las diapositivas descubrió que el autor y descubridor de la cueva manipuló los marcos de las diapositivas, cambiando las imágenes de fecha y número y alterando por tanto el órden cronológico de las tomas de la película. Éste será uno de los principales interrogantes que tendrá que desvelar Serafín Ruiz Selfa ante los tribunales.

"Consternado y nervioso"

El espeleólogo mostró su extrafieza ante las conclusiones del informe que concluye la falsedad de las pinturas. En una entrevista mantenida con el diputado de Cultura, Serafín Ruiz se mostró "consternado y nervioso". Pedro Ramos explicó posteriormente que Ruiz Selva le había asegurado que él encontró la cueva ya con las pinturas y que no realizó ninguna manipulación en su interior. El espeleólogo afirmó también que está convencido de que las pinturas son auténticas.

Los expertos, entre los que se encuentran destacadas personalidades del arte rupestre en la Universidad del País Vasco, continuarán hasta final de año estudiando las pinturas para desentrañar si alguno de los animales o signos de la cueva son originales. "Sabemos que algunas de las figuras son totalmente modernas, pero todavía queda por saber si en otras figuras se pintó sobre restos originales del paleolítico", declaró el pasado miércoles uno de los autores del estudio, Ignacio Barandiarán.

Barandiarán, junto con los también científicos Jesús Altuna y Juan María Apellaniz, se covenció, en un principio, de la autenticidad de las pinturas descubiertas por Serafín Ruiz Selfa, sobre todo, porque partieron de un informe microscópico erróneo realizado por el Departamento de Tecnología Química del laboratorio Inasmet.

En la investigación del fraude han colaborado, además de la Ertzaintza, la Universidad de Deusto, la de Zaragoza, la Sociedad Aranzadi, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y Museo del Louvre. Éste realizó uno de los más exhaustivos estudios, dirigido por Michel Menu y Philippe Walter. Con una máquina computerizada fotografiaron todas las pinturas. Las fotografias fueron luego ampliadas y analizadas en el Laboratorio de Investigación de Museos, que depende del Ministerio de Cultura francés. Tomaron asimismo más de 80 muestras de las paredes. Los resultados de todos estos trabajos han sido unánimes: falsificación. El diputado de Cultura de Álava explicó que se han invertido más de 30 millones en la cueva. De ellos, buena parte ha sido dedicada a demostrar la.falsedad de las pinturas rupestres y diez fueron entregados como subvención al descubridor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de agosto de 1992