Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

300 secretos de los antiguos dirigentes de la URSS se desvelan al público en Washington

Se incluyen deportaciones firmadas por Lenin o advertencias del KGB sobre Chernóbil

Documentos secretos como las órdenes de deportaciones firmadas por Lenin, los informes sobre el hambre escritos por Stalin, las advertencias del KGB sobre Chernóbil o la lista de enemigos de Andrópov pueden ser revisados desde hoy por el público norteamericano. Incluidos en la exposición sobre Los archivos rusos, que se abre en la Biblioteca del Congreso, la inauguración coincide con la visita a Washington del presidente de Rusia, Borís Yeltsin.

El presidente de la biblioteca, James Billington, dijo que ésta es "la mayor cantidad de documentos jamás mostrados y la más importante fuente de información para conocer aspectos fundamentales de la historia del siglo XX".La exposición incluye 300 documentos procedentes de los viejos archivos de la Unión Soviética, y que han sido prestados por el Gobierno ruso al Congreso norteamericano. Al mismo tiempo, gracias a un sistema de ordenadores conectados con la biblioteca, los documentos podrán estar accesibles para alrededor de 20 millones de personas en 72 países del mundo.

Entre los documentos exhibidos se encuentra el telegrama que Lenin escribió el día que el zar y su familia fueron asesinados, en el que el líder de la revolución bolchevique afirmaba que el zar se encontraba en perfectas condiciones y que los rumores sobre su muerte eran "mentiras de la prensa capitalista".

Se puede leer la distribución de joyas enviadas en maletas con fondos falsos a distintos partidos comunistas de todo el mundo, aliados de Moscú, o los datos sobre el hambre provocada por los cinco años del plan de estabilización en los años cuarenta.

Los documentos que se dan a conocer hoy ofrecen nuevos datos sobre el asesinato del protegido de Stalin, Serguéi Kirov, incluida un acta que prueba que la orden de ejecución fue dada por el propio dictador. Asimismo se exhiben todos los detalles de la campaña de propaganda montada cuando Alexandr Solzhenitsin ganó el Premio Nobel y la orden para retirar de todas las librerías los textos del autor disidente.

Uno de los textos que salen a la luz es el de la carta en la que Nikolái Bujarin, líder de lo que se llamó la oposición de derechas y la figura más prominente de la purga estalinista, proclama su inocencia, y lo jura "sobre el último suspiro de Lenin, que murió en mis brazos".

Los que visiten la exposición podrán presenciar también películas que muestran el estado en que quedó el palacio de Invierno después del asalto revolucionario, así como la destrucción de iglesias y símbolos religiosos, la confiscación de armas por parte de la policía secreta y la construcción, en los años treinta, del canal sobre el mar Blanco con miles de trabajadores forzosos.

Los documentos proceden de los archivos del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Presidencia, y han sido seleccionados por profesores rusos y norteamericanos.

El profesor Billington, uno de los que colaboraron en el trabajo de selección, dijo que la muestra "deja clara la actuación de una de las maquinarias políticas más poderosas del mundo y contribuye a acelerar la ruptura de la nueva Rusia democrática con su pasado soviético".

Un informe presentado por el KGB al Comité Central del PCUS con fecha de 21 de febrero de 1979 advierte: "De acuerdo con los datos en poder del KGB, se han detectado desviaciones y violaciones en la construcción de varios complejos tecnológicos en la unidad de Chernóbil, lo que podría provocar malos funcionamientos y accidentes".

Adversarios

El 15 de noviembre de 1976, Yuri Andrópov, que entonces era jefe del KGB y que fue líder de la URSS entre 1982 y 1984, escribía: "En los últimos años, los servicios especiales de nuestros adversarios y las oficinas de propaganda han tratado de dar la impresión de que existe la llamada oposición interna, que cuenta con el apoyo de grupos antisociales dedicados a actividades antisoviéticas". Andrópov incluye en ese memorándum una lista de personalidades vinculadas a esos grupos, entre las que no menciona a Gorbachov.En su proclamación de inocencia, con fecha de 20 de febrero de 1937, Bujarin solicita el perdón del Presídium del Sóviet Supremo y anuncia: "En esta situación extraordinaria, desde mañana me declararé en huelga de hambre hasta que los cargos de traición, sabotaje y terrorismo contra mí sean eliminados. Yo no viviré con estas acusaciones".

En el informe sobre el hambre en Siberia se exponen casos particulares de familias que se quejaban por su situación: "Filipp Borodin le ha pedido al camarada Sujanov: "Danos al menos un kilo de patatas, danos al menos un litro de leche. Yo trabajaré todo el verano si es necesario". Escuchando a Borodin tenemos que reconocer que mucha gente ha perdido la razón por culpa del hambre".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de junio de 1992