EL MAYOR GALARDÓN DE LAS LETRAS ESPAÑOLAS

"A Cervantes le debo la literatura, que dio sentido a mi vida", dice Bioy Casares

El escritor argentino recibió ayer en Alcalá de Henares el Premio Miguel de Cervantes 1990

El escritor argentino Adolfo Bioy Casares, nacido en 1914, recibió ayer de manos del rey Juan Carlos el Premio Miguel de Cervantes 1990, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Bioy Casares leyó emocionado un breve y enjundioso discurso sobre cómo leer El Quijote despertó su vocación literaria.

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La entrega del Premio Cervantes empezó a las 12.20, con la llegada de los Reyes al Paraninfo. En la mesa presidencial, además de don Juan Carlos y doña Sofía, el presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina; el ministro deCultura, Jordi Solé Tura, y el rector magnífico de Alcalá de Henares, Manuel Gala Muñoz. Abrió el acto Federico Ibáñez Soler, como director general del Libro y Bibliotecas.

El Rey hizo seguidamente entrega del título y de la medalla del Premio Cervantes, dotado con 12 millones de pesetas, a Adolfo Bioy Casares. El galardonado se dispuso a leer su discurso, y tuvo que agacharse a recoger el pañuelo que se le acababa de caer. Se caló las gafas emocionado, y empezó la lectura de cuatro folios concisos y sin desperdicio, como toda su obra literaria. Entre el público, su compatriota y colega Osvaldo Soriano le contemplaba con admiración, y la novelista VIady Kociancich (que acaba de obtener el Premio Torrente Ballester), con absoluto arrobo.

Tras el discurso, el ministro de Cultura, Jordi Solé Tura, leyó una glosa sobre Bioy, y lo hizo con excelentes dotes de locutor, recalcando intención donde era menester y bajando con complicidad la voz en las oportunas citas.

Realidad

El ministro analizó el sentido de una obra narrativa en la cual "no hay separación ni límites excluyentes entre la realidad y la fábula", y se detuvo en el estilo de Adolfo Bioy Casares, calificando su estilo literario de "sutil y armónico, dotado de un deliberado ascetismo, que provoca adicción: uno de esos estilos invisibles que arropan al lector de inmediato y lo conducen ciegamente al fin pretendido: la sorpresa, la palpitación".

Para Solé Tura, Bioy Casares es en último extremo un autor "realista", por ser un "expositor, de la complejidad de su propia realidad social", alguien "que sabe que la realidad se puedepercibir y describir desde muchos ángulos a la vez porque los molinos siempre son gigantes y los gigantes siempre son molinos Para cerrar el acto, don Juan Carlos pronunció unas breves palabras, destacando en Bioy Casares "un gusto por lo sencillo, que no afecta a la profundidad" y "esa luminosidad de la palabra justa, que es el sello de fábrica de los grandes creadores".

Tras la interpretación del Gaudeamus igitur por la Coral Universitaria, el público ovacionó al autor de La invención de Morel, Dormir al sol, Diario de la guerra del cerdo o Historias desaforadas, y coautor con Borges de Antología de la literatura fantástica o Seis problemas para don Isidro Parodi. Un público entre el que figuraban personalidades de la cultura como lan Gibson, Soledad Ortega, Antonio Buero Vallejo, Fernando Fernán-Gómez, Angel González, José Manuel Caballero Bonald, Luís Carandell o Pedro Laín Entralgo.

Al concluir la ceremonia, fuera de la sala, más relajado, Bioy comentó después que quizá había leído su discurso demasiado despacio, y recibió con una sonrisa los comentarios de que cuando le toque recibir el Nobel tendrá que vocalizar sin prisas, porque en Estocolmo no hablan castellano.

"En cualquier caso", dijo bienhumorado, "lo que más me gustaría sería escribir un tango. Pero tendrá que ser en la otra vida, porque ahora tengo otros muchos proyectos en marcha".

Mientras el Rey departía compartiendo bandeja de jamón con el secretario de Estado de Cooperación, Inocencio Arias, el ministro de Cultura, Jordi Solé Tura, preguntado sobre si la futura sede del Instituto Cervantes radicará en Alcalá de Henares, respondió: "Ésa es nuestra intención".

Tras recibir el Premio Cervantes, Adolfo Bioy Casares se convierte en protagonista de una serie de homenajes. Hoy presenta en la Universidad de Alcalá de Henares el libro El tiempo, su retorno, realizado por Equipo TV-8.

En uno de los patios universitarios se inauguro ayer una instalación plástica montada también por Equipo TV-8: se trata de un homenaje simbólico al autor, 26 prismas de metacrilato, situados en línea recta, vacíos todos menos el primero (que contiene un metrónomo) y el último (que guarda un espejo). Permanecerá expuesta hasta el 12 de mayo.

Hoy comienza, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, un ciclo de conferencias de aproximación a la obra de Bioy Casares, con la intervención de la escritora argentina VIady Kociancich.

En el rectorado de la Universidad de Alcalá de Henares, esta tarde se celebra una mesa con Augusto Roa Bastos, anterior premio Cervantes; Julia Guillamón, Mercedes Monmany y Luis Sufién.

El lunes, el ministro de Cultura, Jordi Solé Tura, y el nuevo director general del Libro y Bibliotecas, Federico Ibáñez Soler, inauguraron en el Círculo de Bellas Artes la mayor exposición hasta la fecha sobre la vida y obra de Bioy Casares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 23 de abril de 1991.

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