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Alison Lurie: "Estoy en contra de una cultura separada de los hombres"

La norteamericana Alison Lurie es una de las escritoras destacadas que participan en la Feria del Libro Feminista inaugurada ayer. Lurie recibió el Pulitzer en 1985 por su novela Asuntos exteriores y el Fémina 1989 a la mejor novela extranjera publicada en Francia por La verdad sobre Lorin Jones (ambas publicadas por Tusquets). Esta última novela contiene una curiosa crítica del feminismo radical. "Estoy a favor del feminismo", explica Lurie "pero en contra de que las mujeres construyan una cultura separada de los hombres".Lurie debía llegar al mediodía del pasado lunes a Barcelona, pero una huelga de Iberia retrasó la llegada hasta la noche. A primera hora de la mañana de ayer la escritora, de 64 años, tenía un aspecto cansado aunque se mostraba ilusionada por participar en la feria.

"Es una idea muy buena" manifestó. "Creo que es importante que mujeres que vienen de Asia, de África y de sociedades donde el feminismo es muy dificil se encuentren acompañadas y apoyadas por mujeres de otras culturas".

Lurie publicó su primera novela en 1962, Amor y amistad. Posteriormente ha publicado otras siete novelas en las que el planteamiento, en situaciones por supuesto distintas, es parecido: una mujer opta, a partir de una edad determinada, por abaridonar la vida monótona y estable y lanzarse a una experíencia distinta.

En 1985, Alison Lurie recibió el Premio Pulitzer por su novela Asuntos exteriores. El libro trata de una divertida profesora de literatura infantil de mediana edad (como la misma Lurie) que en un viaje a Londres vive experiencias que aparentemente ya no le corresponden. "La novela trata de dos sociedades distintas, la norteamericana y la británica, pero trata también de la oposición entre hombres y mujeres, entre juventud y vejez. "Una de las ideas que me impulsó a escribirla es combatir el tópico que establece que a la mujer de más de 50 años no puede sucederle nada interesante. Quise escribir sobre una mujer que es capaz de romper esta barrera".

El inicio de la última novela de Alison Lurie, La verdad sobre Lorin Jones, parece apuntar hacia un feminismo radical. "En otro tiempo", empieza, "a Polly Alter le gustaban los hombres, pero ya no les tenía confianza y apenas se relacionaba con ellos". Alter, separada y con un hijo, decide evitar el contacto con los hombres, a quienes culpa de todo lo malo que puede sucederle a una mujer. Emprende una investigación sobre una pintora llamada, Lorin Jones, con la idea previa de que la culpa de que no triunfara la tuvieron los hombres. Sin embargo, a medida que avanza la novela, se va dando cuenta de que los hombres no son tan malos y termina telefoneando a uno de ellos para lanzarse en sus brazos. El feminismo radical del principio se diluye totalmente.

"Estoy a favor del feminismo", afirma Lurie, "pero en contra de separarnos de los hombres. Puedo entender que las mujeres se separen de los hombres en determinados momentos, pero creo que es un error, como sucedió con los negros, que las mujeres intenten construir una cultura separada. Es un error crear una cultura aparte, sin efecto sobre el mundo exterior".

Además de escribir novelas, Alison Lurie ha publicado varíos libros sobre literatura infantil y da clases de literatura en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.

La escritora, que acudió ayer a un coloquio en el Instituto de Estudios Norteamericanos, participa hoy en un debate sobre mujeres y creación literaria, en el marco de la Feria del Libro Feminista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de junio de 1990