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Portadores y enfermos de sida de todo el mundo boicotearán la conferencia de San Francisco

Los enfermos y portadores del virus del sida no acudirán a la Conferencia Internacional sobre el Sida que se celebra el mes próximo en San Francisco, en protesta por las restricciones que impone EE UU para la libre circulación de los seropositivos, según manifestó ayer Arne Husdal, miembro del comité organizador de la IV Conferencia Internacional de Personas con VIH / Sida, que inaugura hoy en Madrid Julián García Vargas, ministro de Sanidad y Consumo. En este encuentro para la defensa de la dignidad e imagen de las personas con sida participan 500 representantes de 148 grupos y organizaciones de 40 países.

El noruego Arne Husdal, miembro del comité organizador de la reunión calificó el encuentro de Madrid como el más importante sobre el sida que se va a celebrar este año y pidió que los organismos internacionales y los gobiernos dediquen "el dinero que tienen más a investigación y menos a conferencias".Hector Anabitarte, presidente de la Fundación Antisida de España, y Manuel Trillo, miembro del grupo de autoapoyo "Ciempies" matizaron que la decisión de boicotear la conferencia de San Francisco aún no se ha tomado oficialmente pero "en un encuentro previo que se celebró el martes está claro que la posición mayoritaria fué la del boicoteo".

Los ministros de Sanidad de la Comunidad Europea también acordaron la semana pasada en Bruselas no acudir a San Francisco. En Estados Unidos no se impide la entrada de seropositivos pero su condición de portador del virus VIH queda consignada en el pasaporte con lo que se rompe la confidencialidad que pide la OMS para el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Anabitarte denunció que la decisión de los ministros de la CE "es más una actitud hacia la galería que un boicoteo real, porque varios de los países que han anunciado su boicoteo también mantienen medidas discriminatorias.

Poco espacio

"En Bélgica se expulsa a los estudiantes de los países centroafricanos; en Suecia la prueba no es confidencial y muchos enfermos de este país tienen que pasar a Noruega o Dinamarca para hacerse las pruebas y en Baviera (Alemania) la prueba es obligatoria para determinados grupos de la población", afirma el presidente de la Fundación Anti-sida de España.Una parte de la conferencia que se está desarrollando en Madrid se celebra a puerta abierta y otra cerrada para mantener la confidencialidad de los asistentes ante las cámaras de televisión y fotógrafos. En la primera tendrán lugar dos mesas redondas sobre Sida: investigación y relación médico-afectado y Sida: apoyo psicosocial, educación y convivencia. La sección cerrada incluye cinco seminarios, integrados exclusivamente por participantes en la conferencia, bajo los epígrafes de Vivir con VIH-sida, Salud y tratamientos, Nuestras identidades, Derecho y discriminación y Grupos de autoapoyo.

Respecto a la operatividad de los encuentros en los que participaran exclusivamente afectados por el sida, Hector Anabitarte manifestó que ellos han hecho su propia conferencia porque se les da poco espacio en los otros encuentros. Los científicos van a las conferencias internacionales y cuentan lo que ya han contado en las revistas especializadas".

"Los que tenemos el virus del sida tenemos que recurrir a nuestras propias fuerzas para sobrevivir. Tenemos que ser responsables en dos puntos: para evitar la propagación de la epidemia y responsabilizarnos de nuestra propia salud mientras no haya cura. Conferencias como ésta nos dan fuerzas porque todos tenemos en común nuestro miedo al virus y nuestro miedo a la presión social. En todo el mundo está muriendo más gente por la discriminación y la presión social que por el virus VIH y hay gente que no llega al estado clínico del sida porque se suicida antes", afirma Arne Husdal, que ha acudido a Madrid representando a un grupo de enfermos noruegos.

"Somos gente normal, no vamos por ahí pinchando a la gente con una geringuilla como se cree. Somos miles de personas quienes a las siete de la mañana estamos trabajando y cuando llegamos por la noche a casa queremos tener relaciones sexuales con nuestra pareja, que a lo mejor no es portadora y debemos evitar contagiarla. Aquí vamos a tratar de nuestra vida cotidiana, de los aspectos humanos del sida", añade.

Según Héctor Anabitarte "hay gente en Madrid que llevan tres años tomando AZT y hacen una vida normal. Cada vez están viviendo más tiempo de lo previsto, pero son aquellas personas que han resuelto su relación con la sociedad y con su familia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de mayo de 1990

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