Martin Landau: "Sentí miedo ante mi papel"

Martin Landau interpreta en Crimes and misdemeanours (Crímenes y delitos), la película de Woody Allen presentada ayer en Berlín fuera de concurso, el papel más largo que el cineasta norteamericano ha escrito para otro actor que no sea él mismo. Este hecho le produce una especial satisfacción a Landau, según dijo ayer. Aunque, en un principio, añadió, le resultó dificil hacerse a la idea de interpretar a un personaje tan ambiguo, Judah Rosenthal, oftalmólogo adinerado que paga para que asesinen a su amante (Anjelica Huston), tras ver amenazada su estabilidad familiar. Luego trata de vencer su profundo sentimiento de culpabilidad."Woody Allen me entregó el guión completo", dice Landau, "le discutí mi personaje, ya que no lo veíamos de la misma manera. Creo que él lo había enfocado muy duramente: un ser cínico, mentiroso, asesino, sin ningún atisbo de decencia, y que en ningún momento se plantea redimirse. Sentí miedo ante este papel, el típico que en menos de 20 minutos sirve para que cualquier espectador reflexione: 'No me gusta ese tipo'. Pero, al final, Woody Allen y yo llegamos a un acuerdo, y creo que mi aportación le sirvió para ver al personaje, de distinta manera".

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Allen llamó a Landau porque le había gustado el trabajo de éste en Tucker, de Francis F. Coppola, por el que fue propuesto para un oscar al mejor actor secundario. Por Crímenes y delitos, aunque su parte podría considerarse protagonista, también ha sido designado como mejor actor secundario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 18 de febrero de 1990.