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Polémica en La Seu d'Urgell por una figura de Franco en el claustro de un parque público

Un concejal de Convergència arremete contra un proyecto financiado por la Generalitat

La denuncia de un concejal del grupo municipal de Convergència i Unió (GU) de Seu d'Urgell por la presencia de las imágenes de Franco, Hitler, Stalin y Mussolini en uno de los ocho capiteles, realizados por el escultor Cusachs, de un claustro ubicado en un parque público de aquella localidad, junto al río Valira, fue calificada de "forzada y estéril" por distintas fuentes municipales y ciudadanas consultadas. Las imágenes forman parte de un claustro diseñado por Luis Racionero para un parque público y figuran junto a otros personajes míticos del siglo XX, desde Marilyn Monroe hasta Francesc Cambó. Se da la circunstancia de que el parque no es una obra municipal, sino que ha sido encargado, aprobado, financiado y construido por el Institut Catalá del Sòl (Incasol), dependiente de la Generalitat de Cataluña, con un coste de casi 26 millones.

El que ya se denomina jocosamente en La Seu d'Urgell "el claustro de los dictadores" es una construcción en piedra rosácea, de las mismas dimensiones y proporciones que el claustro de la catedral de La Seu, que data del año 1000, concebida como espacio de reunión en un nuevo parque público que enlazará el centro histórico de La Seu con la orilla del río Valira.Ocho de los capiteles de las columnas del claustro están adornados con esculturas, en las que el diseñador del parque, el urbanista y escritor Luis Racionero (oriundo de La Seu), ha querido plasmar lo que considera "Ios mitos positivos y negativos del año 2000, así como el claustro de La Seu contiene en su ornamentación lo que eran los mitos positivos y negativos de hace 1.000 años, los ángeles, los demonios y los monstruos". Uno de los capiteles, el que ha desatado la polémica, contiene las imágenes, tratadas irónicamente, de Franco, HitIer, Mussolini y Stalin, pero las cuatro figuras están aprisionadas por distintos símbolos del cuadro Gernika de Pablo Picasso.

"Este claustro es sólo una parte del parque con que La Seu pretende hacer accesible a los ciudadanos la orilla del Valira y, de hecho, es uno de los dos componentes del esfuerzo urbanístico para vincular el casco antiguo de La Seu con los dos ríos vecinos de la población, el Valira y el Segre, a través de vías peatonales", explica el alcalde de La Seu, el socialista Joan Ganyet, que es también diputado en el Parlament de Cataluña y encabeza un equipo de gobierno formado por independientes, socialistas y comunistas. "La otra parte del proyecto es el parque olímpico del Segre, que también enlazará el centro de la ciudad con la orilla del otro río y las instalaciones para las competiciones olímpicas de piragüismo, que a su vez estarán rodeadas por un parque público", dice el alcalde. Este otro parque público, que costará 400 millones de pesetas, lo financian conjuntamente el COOB 92 (con 170 millones), la Diputación Provincial de Lérida (125 millones) y la Generalitat (105 millones).

La denuncia que provocó la polémica de los capiteles fue cursada por un representante del grupo municipal de CiU, Ramón Graell, militante de Convergència y empleado en una industria láctea de la localidad. En anteriores ocasiones, Graell y el grupo convergente pretendieron torpedear otras iniciativas municipales aprobadas por la Generalitat, como en el caso de la ampliación del cementerio o la del hospital local. En este último caso, los convergentes de La Seu llegaron a enfrentarse con los consellers Josep Maria Trias (Sanidad) y Joan Guitart (Cultura) con ocasión de una visita de éstos a la localidad leridana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de diciembre de 1989