LA REFORMA DEL "DECRETO MIRÓ"

Cultura afirma que no se paralizará la producción

Durante la explicación, ayer, del borrador del Proyecto de Real Decreto de Ayudas a la Cinematografía, Semprún justifico la no entrega de dicho borrador a la Prensa por considerar "descortés que los productores se enteren de su contenido por los periodistas", y afirmó de forma tajante que con la nueva ley "no se suprime ni un céntimo del fondo de protección al cine" y que "los 2.500 millones de pesetas de los presupuestos de 1989 se invertirán íntegramente, sólo que se concederán de forma diferente". El ministro dijo que no se paralizará la producción, por lo que durante el presente mes se efectuará una convocatoria de ayudas a la producción que se regirá por la anterior ley, cuyos "efectos perversos", declaró, ya han comprometido más de 500 millones.Según Miguel Marías, director general del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA), la reforma del sistema de ayudas que se contempla en el nuevo proyecto pretende que quien "no consiga la subvención anticipada no se encuentre con todas las puertas cerradas como ocurre actualmente" y primar el riesgo de los productores.

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Marías afirmó que las concesiones serán "más selectivas que hasta la fecha" y que "existirá una cantidad tope de subvención por película".

Aparte de las ayudas generales para la amortización de las películas con posterioridad a su realización, y de las ayudas sobre proyecto, en el nuevo decreto se incluyen otras medidas de fonier to de la cinematografía, como por ejemplo las ayudas a la creación de guiones para largometrajes mediante convocatoria pública, para cuya concesión se crearán unas bases en las que se determinará el número y la cuantía de las mismas.

El Ministerio de Cultura tiene previsto también, según se anunció ayer, la creación de un gran complejo de la industria audiovisual, situado en Prado del Rey en Madrid, con la participación de Radiotelevisión Española, y abierto a las inversiones europeas, que cuente con estudios, platós, depósito de filmoteca y albergue a la futura escuela de cine.

Por otra parte, el plan global de informatización del control de taquilla en locales de exhibición cinematográfica tiene previsto automatizar 800 salas en un plazo de tres años y con un coste de 850 millones de pesetas, de los cuales 250 están destinados para el presente año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de marzo de 1989.